
CIUDAD DE MÉXICO / viernes, 13 de agosto de 2010
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Cultura
El universo de la mujer, sus pasiones, sentimientos, realidades y la manera de vivir su cotidianidad, son temas que aborda el espectáculo Brujas, que presentará la compañía La cuerda floja, del 24 al 28 de agosto, en el Salón de Ensayos de la Dirección de Danza.
De acuerdo con la coreógrafa Itzia Nieves, se trata de recuperar en imágenes la naturaleza de la mujer mediante un proyecto interdisciplinario que conjunta danza contemporánea, con el teatro, la música en vivo y los recursos multimedia.
La propuesta, ideada y dirigida por la propia Nieves, es un trabajo que, lejos de ser narrativo en el sentido tradicional, presenta conceptos y simbolismos que aluden a la imagen de la mujer, por ejemplo, la figura de la bruja y su relación con las amas de casa.
Es un proyecto que surgió de una investigación sobre la relación de las brujas como estereotipo y las amas de casa. Ambos personajes tienen los mismos elementos: la escoba y la olla de cocina, explicó la coreógrafa.
Así, Nieves recuperó la vida cotidiana del ama de casa. Se dedicó a investigar a dónde lleva todos los días sus pasiones, sentimientos y sueños. La coreógrafa usó estos elementos como herramientas para construir un espectáculo fantástico que juega con el simbolismo de la escoba, los aquelarres y los hechizos.
Se trata de una inmersión que rastrea una definición de la bruja y su concepción a lo largo de la historia, como en la Inquisición.
Ése es el punto de partida; después se explora el tamiz de la fantasía, el cuento, el mito, la leyenda. Por último, se ubica en la realidad del ama de casa hoy, y de hace 50 y 100 años. Y para la coreógrafa "parece que no ha pasado el tiempo".
En la búsqueda interna, Itzia Nieves define la propuesta como danza teatro, surgida de un trabajo interdisciplinario de laboratorio que comenzó en octubre del año pasado.
"Hay cinco bailarinas, dos actrices y una música en escena. Trabajamos juntas desde la investigación hasta el montaje y las disciplinas se fueron articulando conforme a las necesidades del espectáculo. Las bailarinas tomaron clases de teatro para interpretar personajes y hablan en escena", comentó.
Se trata de un trabajo que ha significado numerosos descubrimientos para quienes participan en él: las bailarinas Juana Pabla Ceballos, Patricia Hernández, Diana Sánchez, Karina Terán, María Alatorre y las actrices Lourdes Mendoza y Nora Huerta.
Por otra parte, Brujas es la síntesis de una larga serie de elementos simbólicos y visuales puestos sobre la mesa de investigación.
"La creación del texto no ha sido tan difícil porque hemos tenido herramientas. El proceso les ha beneficiado en eso. No llegué con un libreto que debían aprenderse. Los textos son suyos, creados a partir de los materiales del trabajo de laboratorio", explicó Nieves.
El espacio escénico es una caja negra en sentido estricto, y todo el elenco forma parte de él durante una hora con 30 minutos. Ahí convergen elementos multimedia y de video (a cargo de Rodolfo Núñez y la videoasta italiana Laura Sigon) que se proyectan en la escenografía y en las pantallas, con música en vivo de Leika Mochan, Surya-Anita Bebon y Andrea Ruilova.
Es un juego en el que cada elemento forma parte de los otros, en una búsqueda por explorar los límites del cuerpo, emoción e imagen; la naturaleza y las emociones en la vida de las mujeres, equiparada con la figura de la bruja.
"Ha sido un trabajo tan personal, de verdadera búsqueda interna: hablamos de la mujer y como mujeres volteamos hacia nosotras para estudiar a las demás. Fue un encuentro con nosotras mismas", concluyó Nieves.
Con información de la Agencia Cultural N22 y Notimex
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