Ciudad de México / jueves, 16 de diciembre 2010
N22/ Distrital Revista
Adaptada para el público infantil y bajo el título de Don Pascualito, la ópera Don Pascuale, del compositor italiano Gaetano Donizetti, dirigida por José Antonio Morales, será escenificada los días 18 y 19 de diciembre próximos.
En conferencia de prensa, el director de la puesta en escena afirmó que esta versión para niños, que se podrá ver en el Teatro de la Ciudad "Esperanza Iris" es una representación magnífica de la obra original, catalogada como una de las grandes propuestas del autor.
Dejó en claro que tiene un tratamiento serio y lo que la hace tener humor son las situaciones que presenta.
"En principio pensamos que hay óperas para el público infantil, que son adaptaciones como La lámpara mágica, así como otros cuentos, pero nosotros pensamos que esta obra" es disfrutable por los infantes, señaló.
Morales dijo que el público infantil es de aquellos "que a lo mejor no se les da el lugar que merecen, pero uno se encuentra con sorpresas agradables y nos obliga a tener más cuidado y atención para ese sector".
Del montaje, precisó, "es una ópera para los niños muy divertida y nosotros tenemos el cuidado de hacerlo muy bien y todo lo demás lo hacen los actores, pues es una pieza muy bien construida y adaptación que nosotros hicimos".
Aclaró que aunque la propuesta que llevarán al Teatro de la Ciudad no contará con orquesta, "tenemos a un pianista para ejecutar la música de Donizetti".
También comentó que se trata de una adaptación que igualmente pueden disfrutar los adultos y juntos podrán gozar de este montaje en el Teatro de la Ciudad "Esperanza Iris".
Detalló que el reparto está conformado por Charles Oppenheim (Don Pascualito); Adriana Valdés (Norina); Edgar Gil (doctor Malatesta); Víctor Hernández Galván (Ernesto), y Pablo Miguel Munguía (narrador y mayordomo), acompañados por el pianista Sergio Vázquez.
Don Pascualito es más que una obra de enredos. La música hace sentir su fuerza y estremecimiento. Cuenta la historia de un viejo solterón que ha amenazado a su sobrino "Ernesto" con correrlo de su casa y desheredarlo, en caso de no casarse con una muchacha rica.
Esta amenaza produce en el joven gran desconsuelo pues le impide amar a Norina, quien no obstante ser bella, joven y educada no posee riquezas.
Con información de la Agencia Cultural N22 y Notimex
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jueves, 16 de diciembre de 2010
Presentan libro sobre los pueblos de la ciudad de México
Ciudad de México / jueves, 16 de diciembre 2010
N22/ Distrital Revista
A través de los años, los habitantes de la Ciudad de México han sido testigos de cómo la gran urbe se ha modificado. De prados a unidades habitacionales, de cerros y bosques a escuelas, de extensiones de siembra a centros comerciales, de veredas a grandes carreteras y la más significativa: de la máxima extensión lacustre, a grandes edificios.
Pero además de las transformaciones, el Distrito Federal ha pasado de su área central a extenderse hasta conformar lo que hoy son 16 delegaciones que colindan con los estados de México y Morelos. En este sentido, pese a sus miles de habitantes y urbanidad, la gran ciudad aún conserva pueblos que se niegan a olvidar sus propias raíces, su gente labrando la tierra, sus manantiales, sus animales silvestres y sus fiestas tradicionales.
En este sentido, Memoria Fotográfica del Pueblo de Santa Úrsula, del sociólogo y cronista Baltazar Gómez Pérez, es un libro que entre imágenes y relatos en voz de habitantes de la zona, busca guardar en sus páginas aquellos pedregales en que se asentaron sus primeros habitantes, aquellos terregales que poco a poco se convirtieron en caminos y hoy son una de las principales vías de comunicación al sur de la Ciudad: Calzada de Tlalpan.
Memoria Fotográfica del Pueblo de Santa Úrsula, también reúne testimonios de quienes recuerdan como antes de ser denominado Pueblo de Santa Úrsula, fue una Hacienda, que como muchas propiedades de la época revolucionaria, pasó de unas manos a otras entre diferentes transacciones. Aquella Hacienda de 1908, se encontraba entonces en territorio "fuera de la Ciudad".
Pero los orígenes de sus habitantes datan de mucho tiempo atrás. Esta población forma parte de los siete pueblos prehispánicos ubicados en la Delegación Coyoacán, conformados por Los Reyes, La Candelaria, San Pablo Tepetlapa, Los Culhuacanes, Copilco el Alto, Copilco el Bajo y Santa Úrsula.
Los nativos de estas tierras, provienen del pueblo Tecpaneca, cuyo destino ha cambiado radicalmente a raíz del crecimiento de la mancha urbana, derivando así en lo que hoy es un pueblo urbano popular.
Uno de los cambios más significativos de este pueblo en la cuenca sur del Valle de México, se puede leer en Memoria Fotográfica del Pueblo de Santa Úrsula, en las palabras de la señora Viviana Navarro: "El estadio Azteca era el terreno que donaron a la iglesia, pero se lo dieron a cuidar a Don Pedro Méndez, quien lo sembraba. Después estaba el Puente de piedra, la Cantera y la Garita, de ahí salía una sirena y la veía la gente. Mi madrina nos platicaba que salía y se sentaba a calentar y como ellos andaban luego por ahí cuidando a las chivas, los veía y se zambullía, era mitad mujer y mitad pescado, ahí se construyó el Estadio Azteca".
En las 147 páginas de Memoria Fotográfica del Pueblo de Santa Úrsula, su autor muestra la transformación inevitable de un territorio que aún guarda en sus adentros los recuerdos latentes de una ciudad que progresa con la modernidad, sin olvidar sus raíces.
En 2002, Baltazar Pérez Gómez (1959), fue acreedor al Premio Nacional de Cuento "Efraín Huerta", por el texto "Las Arañas se suicidan en la noche". En ese mismo año se le galardonó con el Premio UNAM en literatura, modalidad de cuento, por "El espejo de tía Irma".
Pérez Gómez realizó estudios en Sociología en la Universidad Nacional Autónoma de México, así como una especialidad en Sociología Urbana y un diplomado en Antropología Social en la Escuela Nacional de Antropología e Historia. Se ha desempeñado como profesor de educación media superior y superior en diversas escuelas de la UNAM.
Ha escrito en publicaciones como Excelsior, El Día, Raíces, Nuevo Amanecer Queretano, Cambio de Michoacán, entre otros.
Entre sus libros destacan: Los dos Nahuales (1997), Cuentos de ogros para niños (1999), De sueños y de brujos (2001), Los viejos barrios de la ciudad de Querétaro (2003), e Isaac Mendicoa: El tigre del Pedregal (2005).
Con información de la Agencia Cultural N22
N22/ Distrital Revista
A través de los años, los habitantes de la Ciudad de México han sido testigos de cómo la gran urbe se ha modificado. De prados a unidades habitacionales, de cerros y bosques a escuelas, de extensiones de siembra a centros comerciales, de veredas a grandes carreteras y la más significativa: de la máxima extensión lacustre, a grandes edificios.
Pero además de las transformaciones, el Distrito Federal ha pasado de su área central a extenderse hasta conformar lo que hoy son 16 delegaciones que colindan con los estados de México y Morelos. En este sentido, pese a sus miles de habitantes y urbanidad, la gran ciudad aún conserva pueblos que se niegan a olvidar sus propias raíces, su gente labrando la tierra, sus manantiales, sus animales silvestres y sus fiestas tradicionales.
En este sentido, Memoria Fotográfica del Pueblo de Santa Úrsula, del sociólogo y cronista Baltazar Gómez Pérez, es un libro que entre imágenes y relatos en voz de habitantes de la zona, busca guardar en sus páginas aquellos pedregales en que se asentaron sus primeros habitantes, aquellos terregales que poco a poco se convirtieron en caminos y hoy son una de las principales vías de comunicación al sur de la Ciudad: Calzada de Tlalpan.
Memoria Fotográfica del Pueblo de Santa Úrsula, también reúne testimonios de quienes recuerdan como antes de ser denominado Pueblo de Santa Úrsula, fue una Hacienda, que como muchas propiedades de la época revolucionaria, pasó de unas manos a otras entre diferentes transacciones. Aquella Hacienda de 1908, se encontraba entonces en territorio "fuera de la Ciudad".
Pero los orígenes de sus habitantes datan de mucho tiempo atrás. Esta población forma parte de los siete pueblos prehispánicos ubicados en la Delegación Coyoacán, conformados por Los Reyes, La Candelaria, San Pablo Tepetlapa, Los Culhuacanes, Copilco el Alto, Copilco el Bajo y Santa Úrsula.
Los nativos de estas tierras, provienen del pueblo Tecpaneca, cuyo destino ha cambiado radicalmente a raíz del crecimiento de la mancha urbana, derivando así en lo que hoy es un pueblo urbano popular.
Uno de los cambios más significativos de este pueblo en la cuenca sur del Valle de México, se puede leer en Memoria Fotográfica del Pueblo de Santa Úrsula, en las palabras de la señora Viviana Navarro: "El estadio Azteca era el terreno que donaron a la iglesia, pero se lo dieron a cuidar a Don Pedro Méndez, quien lo sembraba. Después estaba el Puente de piedra, la Cantera y la Garita, de ahí salía una sirena y la veía la gente. Mi madrina nos platicaba que salía y se sentaba a calentar y como ellos andaban luego por ahí cuidando a las chivas, los veía y se zambullía, era mitad mujer y mitad pescado, ahí se construyó el Estadio Azteca".
En las 147 páginas de Memoria Fotográfica del Pueblo de Santa Úrsula, su autor muestra la transformación inevitable de un territorio que aún guarda en sus adentros los recuerdos latentes de una ciudad que progresa con la modernidad, sin olvidar sus raíces.
En 2002, Baltazar Pérez Gómez (1959), fue acreedor al Premio Nacional de Cuento "Efraín Huerta", por el texto "Las Arañas se suicidan en la noche". En ese mismo año se le galardonó con el Premio UNAM en literatura, modalidad de cuento, por "El espejo de tía Irma".
Pérez Gómez realizó estudios en Sociología en la Universidad Nacional Autónoma de México, así como una especialidad en Sociología Urbana y un diplomado en Antropología Social en la Escuela Nacional de Antropología e Historia. Se ha desempeñado como profesor de educación media superior y superior en diversas escuelas de la UNAM.
Ha escrito en publicaciones como Excelsior, El Día, Raíces, Nuevo Amanecer Queretano, Cambio de Michoacán, entre otros.
Entre sus libros destacan: Los dos Nahuales (1997), Cuentos de ogros para niños (1999), De sueños y de brujos (2001), Los viejos barrios de la ciudad de Querétaro (2003), e Isaac Mendicoa: El tigre del Pedregal (2005).
Con información de la Agencia Cultural N22
miércoles, 10 de noviembre de 2010
La transformación de la Ciudad de México, del siglo XVII al XIX, en ciclo de conferencias
Ciudad de México / miércoles, 10 de noviembre 2010
N22/ Distrital Revista
Ya sea por causas económicas, aduanales y de recaudación, por el control de castas, por vigilar el cumplimiento de las obligaciones eclesiásticas o por hacer la ciudad más eficiente, segura y bonita "al estilo europeo", la Ciudad de México inició su transformación a partir del siglo XVIII y vivió sus más grandes cambios en el XIX, con el movimiento de Independencia, explicó Guadalupe de la Torre Villalpando, miembro de la Dirección de Investigaciones Históricas del Instituto de Antropología e Historia (INAH), durante el arranque del ciclo de conferencias "La Ciudad de México de la Independencia a la Revolución".
Durante su conferencia "La Ciudad de México, los primeros años de la Independencia", la investigadora explicó que durante el siglo XVIII inició el crecimiento poblacional en la ciudad de México y con ello su extensión, que hacia 1760 era de aproximadamente 17 kilómetros cuadrados, y que según información de algunos censos, tenía 140 mil habitantes en 1790.
El aumento en la actividad económica, el crecimiento poblacional y el cada vez mayor flujo de mercancías procedente de provincia a la capital del país, explicó, hizo necesaria la organización arquitectónica de la ciudad, según relatan planos fechados en 1794, "para su arreglo y nuevo alineamiento de calles", lo que demuestran el interés de los arquitectos y gobernantes de la época por dar mayor control a la entrada y salida de mercancías y personas, las cuales fueron controladas a través de la construcción de garitas.
La ciudad se delimitó a través de un resguardo fiscal, pues a los gobernantes les interesaba mantener el control de ciertas mercancías que ellos mismo comerciaban y de esta manera se evitaba el contrabando de productos como el tabaco, la pólvora y los naipes, que eran de comercialización exclusiva de las autoridades. Durante la lucha independentista se planeó amurallar la ciudad, como sucedía con muchas ciudades medievales, sin embargo esta idea nunca se llevó a cabo.
Con el objetivo de aplicar impuestos a las propiedades, se empezó a visualizar a la ciudad como un todo y se dejó de lado la ciudad racional, centralista y dividida que se tuvo hasta inicios del siglo XIX, fue entonces cuando surgieron los barrios y las colonias. Además, se reconoció que el estancamiento de agua provocaba epidemias y se inició su entubamiento, se crearon los primeros paseos y parques al estilo europeo, con calles arboladas y bien delimitadas por cuadros, explicó la investigadora.
Al inició de este ciclo de conferencias, Guadalupe Lozada León, coordinadora de Patrimonio Histórico, Artístico y Cultural de la Secretaría de Cultura, instancia que organizó el encuentro en el marco del Mes del Patrimonio, señaló que para entender el desarrollo, crecimiento y construcción de la Ciudad de México, es necesario remontarse a sus primeros años de desarrollo, sobre todo antes, durante y después de la lucha de Independencia, que influyó significativamente en su construcción y estructura.
Este ciclo se realiza también como parte de las celebraciones por el Centenario de la Independencia y por el nombramiento de la Ciudad de México como Capital Iberoamericana de la Cultura 2010. Las ponencias continuarán todos los días a las 17:00 horas hasta el viernes 12 de noviembre, en el Museo de la Ciudad de México. Entrada libre.
Con información de la Agencia Cultural N22
N22/ Distrital Revista
Ya sea por causas económicas, aduanales y de recaudación, por el control de castas, por vigilar el cumplimiento de las obligaciones eclesiásticas o por hacer la ciudad más eficiente, segura y bonita "al estilo europeo", la Ciudad de México inició su transformación a partir del siglo XVIII y vivió sus más grandes cambios en el XIX, con el movimiento de Independencia, explicó Guadalupe de la Torre Villalpando, miembro de la Dirección de Investigaciones Históricas del Instituto de Antropología e Historia (INAH), durante el arranque del ciclo de conferencias "La Ciudad de México de la Independencia a la Revolución".
Durante su conferencia "La Ciudad de México, los primeros años de la Independencia", la investigadora explicó que durante el siglo XVIII inició el crecimiento poblacional en la ciudad de México y con ello su extensión, que hacia 1760 era de aproximadamente 17 kilómetros cuadrados, y que según información de algunos censos, tenía 140 mil habitantes en 1790.
El aumento en la actividad económica, el crecimiento poblacional y el cada vez mayor flujo de mercancías procedente de provincia a la capital del país, explicó, hizo necesaria la organización arquitectónica de la ciudad, según relatan planos fechados en 1794, "para su arreglo y nuevo alineamiento de calles", lo que demuestran el interés de los arquitectos y gobernantes de la época por dar mayor control a la entrada y salida de mercancías y personas, las cuales fueron controladas a través de la construcción de garitas.
La ciudad se delimitó a través de un resguardo fiscal, pues a los gobernantes les interesaba mantener el control de ciertas mercancías que ellos mismo comerciaban y de esta manera se evitaba el contrabando de productos como el tabaco, la pólvora y los naipes, que eran de comercialización exclusiva de las autoridades. Durante la lucha independentista se planeó amurallar la ciudad, como sucedía con muchas ciudades medievales, sin embargo esta idea nunca se llevó a cabo.
Con el objetivo de aplicar impuestos a las propiedades, se empezó a visualizar a la ciudad como un todo y se dejó de lado la ciudad racional, centralista y dividida que se tuvo hasta inicios del siglo XIX, fue entonces cuando surgieron los barrios y las colonias. Además, se reconoció que el estancamiento de agua provocaba epidemias y se inició su entubamiento, se crearon los primeros paseos y parques al estilo europeo, con calles arboladas y bien delimitadas por cuadros, explicó la investigadora.
Al inició de este ciclo de conferencias, Guadalupe Lozada León, coordinadora de Patrimonio Histórico, Artístico y Cultural de la Secretaría de Cultura, instancia que organizó el encuentro en el marco del Mes del Patrimonio, señaló que para entender el desarrollo, crecimiento y construcción de la Ciudad de México, es necesario remontarse a sus primeros años de desarrollo, sobre todo antes, durante y después de la lucha de Independencia, que influyó significativamente en su construcción y estructura.
Este ciclo se realiza también como parte de las celebraciones por el Centenario de la Independencia y por el nombramiento de la Ciudad de México como Capital Iberoamericana de la Cultura 2010. Las ponencias continuarán todos los días a las 17:00 horas hasta el viernes 12 de noviembre, en el Museo de la Ciudad de México. Entrada libre.
Con información de la Agencia Cultural N22
lunes, 1 de noviembre de 2010
Ciudad de México, el panteón más grande del país
Ciudad de México / lunes, 01 de noviembre 2010
N22/ Distrital Revista
Uno de los más grandes cementerios representativos e históricos del país, es sin duda, la propia Ciudad de México, afirmó el cronista Jorge Legorreta, quien hizo una revisión de los personajes que de alguna manera han dejado memoria en la ciudad de los palacios y que no deben ser olvidados.
En entrevista con Notimex, Legorreta recordó que en esta ciudad está sepultado Benito Juárez, el fundador de los panteones civiles, y cuyos restos, curiosamente, se encuentran en un cementerio que es de origen religioso, junto a San Fernando, en la colonia Guerrero.
Dijo que Juárez se enterró en el Panteón de San Fernando un día después de su muerte tal vez porque entonces no había panteones civiles y en ese tiempo era la Iglesia católica la encargada de autorizar los entierros.
La tumba de Benito Juárez es de un estilo del neoclásico, de grandes dimensiones, y ubicada en la parte baja de una escultura.
En el Monumento a la Revolución, ubicado en la colonia Tabacalera, descansan los restos de cinco protagonistas de la Revolución Mexicana, que incluso fueron enemigos y que hoy se encuentran juntos.
En una de las columnas se encuentran enterrados Francisco Villa y Francisco I.
Madero, quienes fueron amigos; al lado se encuentra a uno de los principales enemigos militares declarados del Centauro del Norte, Venustiano Carranza, mientras que en otra de la columnas dos enemigos también se reúnen: Plutarco Elías Calles y el general Lázaro Cárdenas.
Un personaje muy olvidado y cuyos restos también se encuentran en el Distrito Federal, es Hernán Cortés, cuyos restos se ubican en una pequeña iglesia del Hospital de Jesús, que se encuentra en las calles de El Salvador y Pino Suárez, dijo.
Al menos, mencionó, en ese sitio se halla una placa que afirma ser donde está enterrado, aunque hay documentos históricos que señalan que el llamado "Gran Conquistador" murió en España y su deseo fue ser sepultado en Texcoco.
En el jardín de San Ángel, donde se encuentra un iglesia del siglo XVI, hay también una placa con nombres de personajes que se negaron a combatir al pueblo de México a las órdenes de Winfield Scott, cuando entró el ejército estadounidense en 1847, lucha que dio como resultado la pérdida del territorio.
Dijo que un panteón que no puede dejar de mencionarse es aquel en el que se encuentran los restos de los niños héroes, en el Bosque de Chapultepec.
"El 1 de noviembre se recuerda a los difuntos pequeños y seguramente los niños héroes andarán en estos momentos jugueteando los infantes que están de visita en Chapultepec", comentó.
Agregó, que aún cuando no se encuentra su cuerpo en México, en el Parque de la Bombilla donde se edificó el monumento a Álvaro Obregón, está resguardado su brazo.
Finalmente, Legorreta destacó que en estos momentos el gran cementerio, que es la Ciudad de México, también alcanza las inmediaciones del Palacio Nacional, el cual se ha convertido en un mausoleo efímero hasta julio del 2011, toda vez que resguarda los restos de los 14 héroes que estaban en la columna del Ángel de la Independencia. (Con información de Notimex)
N22/ Distrital Revista
Uno de los más grandes cementerios representativos e históricos del país, es sin duda, la propia Ciudad de México, afirmó el cronista Jorge Legorreta, quien hizo una revisión de los personajes que de alguna manera han dejado memoria en la ciudad de los palacios y que no deben ser olvidados.
En entrevista con Notimex, Legorreta recordó que en esta ciudad está sepultado Benito Juárez, el fundador de los panteones civiles, y cuyos restos, curiosamente, se encuentran en un cementerio que es de origen religioso, junto a San Fernando, en la colonia Guerrero.
Dijo que Juárez se enterró en el Panteón de San Fernando un día después de su muerte tal vez porque entonces no había panteones civiles y en ese tiempo era la Iglesia católica la encargada de autorizar los entierros.
La tumba de Benito Juárez es de un estilo del neoclásico, de grandes dimensiones, y ubicada en la parte baja de una escultura.
En el Monumento a la Revolución, ubicado en la colonia Tabacalera, descansan los restos de cinco protagonistas de la Revolución Mexicana, que incluso fueron enemigos y que hoy se encuentran juntos.
En una de las columnas se encuentran enterrados Francisco Villa y Francisco I.
Madero, quienes fueron amigos; al lado se encuentra a uno de los principales enemigos militares declarados del Centauro del Norte, Venustiano Carranza, mientras que en otra de la columnas dos enemigos también se reúnen: Plutarco Elías Calles y el general Lázaro Cárdenas.
Un personaje muy olvidado y cuyos restos también se encuentran en el Distrito Federal, es Hernán Cortés, cuyos restos se ubican en una pequeña iglesia del Hospital de Jesús, que se encuentra en las calles de El Salvador y Pino Suárez, dijo.
Al menos, mencionó, en ese sitio se halla una placa que afirma ser donde está enterrado, aunque hay documentos históricos que señalan que el llamado "Gran Conquistador" murió en España y su deseo fue ser sepultado en Texcoco.
En el jardín de San Ángel, donde se encuentra un iglesia del siglo XVI, hay también una placa con nombres de personajes que se negaron a combatir al pueblo de México a las órdenes de Winfield Scott, cuando entró el ejército estadounidense en 1847, lucha que dio como resultado la pérdida del territorio.
Dijo que un panteón que no puede dejar de mencionarse es aquel en el que se encuentran los restos de los niños héroes, en el Bosque de Chapultepec.
"El 1 de noviembre se recuerda a los difuntos pequeños y seguramente los niños héroes andarán en estos momentos jugueteando los infantes que están de visita en Chapultepec", comentó.
Agregó, que aún cuando no se encuentra su cuerpo en México, en el Parque de la Bombilla donde se edificó el monumento a Álvaro Obregón, está resguardado su brazo.
Finalmente, Legorreta destacó que en estos momentos el gran cementerio, que es la Ciudad de México, también alcanza las inmediaciones del Palacio Nacional, el cual se ha convertido en un mausoleo efímero hasta julio del 2011, toda vez que resguarda los restos de los 14 héroes que estaban en la columna del Ángel de la Independencia. (Con información de Notimex)
lunes, 11 de octubre de 2010
"Invisible/Indecible" llega al Museo de la Ciudad de México
Ciudad de México / lunes, 11 de octubre 2010
N22/ Distrital Revista
Una instalación bidimensional que combina telas blancas y negras, bordadas con breves textos cotidianos que aluden a cosas que no se pueden ver o decir, es el tema central de la exposición "Invisible/Indecible", la cual se presentará hasta el próximo 21 de noviembre en la sala “El Clauselito” del Museo de la Ciudad de México.
Es un proyecto de la joven artista plástica Verónica Gerber, quien por primera vez se presenta en "El Clauselito" con bordados que invitan al espectador a rescatar las palabras de la invisibilidad, maniobra en la que convergen la materialidad de la pieza y su dimensión conceptual.
"Se trata de una instalación bidimensional integrada por una serie de telas bordadas con textos cotidianos y cuyo hilo y tela son del mismo color, es decir, el bordado es blanco sobre fondo blanco y negro sobre fondo negro", dijo.
De acuerdo con Gerber, egresada de la Escuela Nacional de Pintura y Grabado "La Esmeralda", los textos que se presentan sobre las telas en forma de cuadro se "pierden" al observarse y por tanto son difíciles de rescatar.
"Se da una especie de invisibilidad; dichos textos aluden a cosas invisibles en lo cotidiano y a cosas difíciles de expresar, secretos, anécdotas, mensajes de celular y hasta datos científicos", mencionó.
Como parte de la pieza se realizó un folleto que incluye una colección de imágenes y un ensayo personal escrito por la artista, en el que reflexiona sobre la ausencia, el silencio y la desesperación.
"Invisible/Indecible" forma parte de una investigación que ha ocupado a Verónica Gerber en los últimos años y que parte de la idea del espacio negativo en las artes visuales, término con el que se designa al área "vacía" que rodea una figura central dentro de una imagen.
"La muestra forma parte de mi proceso de trabajo; me interesan mucho los límites, los vacíos y el silencio, temáticas que están alrededor de mi trabajo; mi siguiente paso es la invisibilidad. En general siempre trato de ligar el texto con la imagen y la literatura con las artes plásticas", expresó.
Frases dedicadas a su abuela, abuelo, familia, amigos y hasta narraciones científicas, como "más del 90 por ciento de la materia del universo no sé", son algunos de los textos con los que esta artista atrapa al espectador a través de un juego visual.
Ubicada a un costado del estudio del pintor Joaquín Clausell, "El Clauselito" es una sala que desde hace más de dos años está dedicada a las expresiones artísticas contemporáneas, y está a cargo del curador Mauricio Marcin.
Verónica Gerber (1981) ha realizado exposiciones individuales como "Egoperiferia en Aldaba Arte" y "'Te acuerdas del Principito'"; así como en muestras colectivas en galerías y espacios independientes de Monterrey, Ciudad de México, Chiapas, Campeche y en países como Uruguay y Alemania.
Con información de la Agencia Cultural N22 y Notimex
N22/ Distrital Revista
Una instalación bidimensional que combina telas blancas y negras, bordadas con breves textos cotidianos que aluden a cosas que no se pueden ver o decir, es el tema central de la exposición "Invisible/Indecible", la cual se presentará hasta el próximo 21 de noviembre en la sala “El Clauselito” del Museo de la Ciudad de México.
Es un proyecto de la joven artista plástica Verónica Gerber, quien por primera vez se presenta en "El Clauselito" con bordados que invitan al espectador a rescatar las palabras de la invisibilidad, maniobra en la que convergen la materialidad de la pieza y su dimensión conceptual.
"Se trata de una instalación bidimensional integrada por una serie de telas bordadas con textos cotidianos y cuyo hilo y tela son del mismo color, es decir, el bordado es blanco sobre fondo blanco y negro sobre fondo negro", dijo.
De acuerdo con Gerber, egresada de la Escuela Nacional de Pintura y Grabado "La Esmeralda", los textos que se presentan sobre las telas en forma de cuadro se "pierden" al observarse y por tanto son difíciles de rescatar.
"Se da una especie de invisibilidad; dichos textos aluden a cosas invisibles en lo cotidiano y a cosas difíciles de expresar, secretos, anécdotas, mensajes de celular y hasta datos científicos", mencionó.
Como parte de la pieza se realizó un folleto que incluye una colección de imágenes y un ensayo personal escrito por la artista, en el que reflexiona sobre la ausencia, el silencio y la desesperación.
"Invisible/Indecible" forma parte de una investigación que ha ocupado a Verónica Gerber en los últimos años y que parte de la idea del espacio negativo en las artes visuales, término con el que se designa al área "vacía" que rodea una figura central dentro de una imagen.
"La muestra forma parte de mi proceso de trabajo; me interesan mucho los límites, los vacíos y el silencio, temáticas que están alrededor de mi trabajo; mi siguiente paso es la invisibilidad. En general siempre trato de ligar el texto con la imagen y la literatura con las artes plásticas", expresó.
Frases dedicadas a su abuela, abuelo, familia, amigos y hasta narraciones científicas, como "más del 90 por ciento de la materia del universo no sé", son algunos de los textos con los que esta artista atrapa al espectador a través de un juego visual.
Ubicada a un costado del estudio del pintor Joaquín Clausell, "El Clauselito" es una sala que desde hace más de dos años está dedicada a las expresiones artísticas contemporáneas, y está a cargo del curador Mauricio Marcin.
Verónica Gerber (1981) ha realizado exposiciones individuales como "Egoperiferia en Aldaba Arte" y "'Te acuerdas del Principito'"; así como en muestras colectivas en galerías y espacios independientes de Monterrey, Ciudad de México, Chiapas, Campeche y en países como Uruguay y Alemania.
Con información de la Agencia Cultural N22 y Notimex
domingo, 10 de octubre de 2010
Transformaciones de la ciudad de México a través de la lente
Ciudad de México / domingo, 10 de octubre 2010
N22/ Distrital Revista
•La exposición "Reporte Kahlo", curada por el fotógrafo Rodrigo Vázquez, se presenta en el Museo de la Ciudad.
Desde poco más de 100 años, la fotografía ha sido parte fundamental de la vida en México y principalmente en el Distrito Federal, siendo Guillermo Kahlo, con su lente, testigo de los diversos cambios que sufrió esta gran urbe, mismos que conforman la exposición "Reporte Kahlo. Ciudad de México, cien años de patrimonio", cuya sede es el Museo de la Ciudad de México.
Con motivo de las conmemoraciones y festejos históricos, la exposición, cuya curaduría está a cargo del fotógrafo Rodrigo Vázquez, estará abierta a partir del 14 de octubre con una duración de tres meses.
La exhibición reúne una serie de imágenes que muestran monumentos, edificios y vistas urbanas de la ciudad, captadas por Guillermo Kahlo hacia 1910, por encargo del gobierno de Porfirio Díaz.
Así, cada una de las placas se complementará con la réplica realizada desde el mismo ángulo de toma por el fotógrafo Rodrigo Vázquez, quien mostrará "las técnicas de revelado, las mismas condiciones de iluminación, incluso, la misma cámara con los mismos procesos que Guillermo Kahlo utilizó para plasmar dichas imágenes.
"El proyecto nace para mostrar qué ha pasado después de 100 años con la Ciudad de México, a través de un recurso como lo es la fotografía, esto significa para mí un viaje por el tiempo, mostrando el esplendor de la ciudad con el mismo ángulo que el señor Kahlo vio, lo cual no fue tarea fácil ya que se llevó 3 años de investigación y realización de todas las fotos", afirmó Vázquez.
Esta exposición, según Guadalupe Lozada León, representante del Gobierno del Distrito Federal, muestra cómo la ciudad ha pasado por muchos cambios importantes desde 1910 al año actual, "siendo el objetivo dejar un testimonio de lo que hubo y hay para el patrimonio cultural, sirviendo de homenaje muy merecido para Guillermo Kahlo".
La exposición "Reporte Kahlo. Ciudad de México, cien años de patrimonio" se exhibirá, a partir del 14 de octubre, en el Museo de La Ciudad de México (Pino Suárez 30, colonia Centro Histórico).
Con información de la Agencia Cultural N22
N22/ Distrital Revista
•La exposición "Reporte Kahlo", curada por el fotógrafo Rodrigo Vázquez, se presenta en el Museo de la Ciudad.
Desde poco más de 100 años, la fotografía ha sido parte fundamental de la vida en México y principalmente en el Distrito Federal, siendo Guillermo Kahlo, con su lente, testigo de los diversos cambios que sufrió esta gran urbe, mismos que conforman la exposición "Reporte Kahlo. Ciudad de México, cien años de patrimonio", cuya sede es el Museo de la Ciudad de México.
Con motivo de las conmemoraciones y festejos históricos, la exposición, cuya curaduría está a cargo del fotógrafo Rodrigo Vázquez, estará abierta a partir del 14 de octubre con una duración de tres meses.
La exhibición reúne una serie de imágenes que muestran monumentos, edificios y vistas urbanas de la ciudad, captadas por Guillermo Kahlo hacia 1910, por encargo del gobierno de Porfirio Díaz.
Así, cada una de las placas se complementará con la réplica realizada desde el mismo ángulo de toma por el fotógrafo Rodrigo Vázquez, quien mostrará "las técnicas de revelado, las mismas condiciones de iluminación, incluso, la misma cámara con los mismos procesos que Guillermo Kahlo utilizó para plasmar dichas imágenes.
"El proyecto nace para mostrar qué ha pasado después de 100 años con la Ciudad de México, a través de un recurso como lo es la fotografía, esto significa para mí un viaje por el tiempo, mostrando el esplendor de la ciudad con el mismo ángulo que el señor Kahlo vio, lo cual no fue tarea fácil ya que se llevó 3 años de investigación y realización de todas las fotos", afirmó Vázquez.
Esta exposición, según Guadalupe Lozada León, representante del Gobierno del Distrito Federal, muestra cómo la ciudad ha pasado por muchos cambios importantes desde 1910 al año actual, "siendo el objetivo dejar un testimonio de lo que hubo y hay para el patrimonio cultural, sirviendo de homenaje muy merecido para Guillermo Kahlo".
La exposición "Reporte Kahlo. Ciudad de México, cien años de patrimonio" se exhibirá, a partir del 14 de octubre, en el Museo de La Ciudad de México (Pino Suárez 30, colonia Centro Histórico).
Con información de la Agencia Cultural N22
sábado, 9 de octubre de 2010
Miles de títulos en el III Remate Nacional del Libro Universitario
Ciudad de México / sábado, 09 de octubre 2010
N22/ Distrital Revista
Con la participación de más de 30 universidades e instituciones de educación superior, que ofrecerán más de tres mil tomos de 400 títulos, del 11 al 16 de octubre se realizará el III Remate Nacional del Libro Universitario en el plantel Del Valle de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México.
En rueda de prensa, Sofía de la Mora, una de las organizadoras, aseguró que se trata de una actividad de la Red Metropolitana Altexto, la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior y el Consejo Regional del Área Metropolitana, quienes buscan la formación de nuevos lectores.
Comentó que las publicaciones que estarán a disposición de los visitantes, son resultado de la labor que efectúan las instituciones de docencia, investigación y difusión de la cultura, realizada por académicos de manera permanente y comprometida.
Con precios que van de los 5 a los 150 pesos, se pondrán a la venta textos de literatura, filosofía, arte, diseño, arquitectura, ciencias biológicas, ingenierías, física, medicina, sociología, comunicación, economía, ciencias políticas y antropología, entre otras.
Refirió que el III Remate Nacional del Libro Universitario está dirigido al público que radica principalmente en el área metropolitana y que su objetivo es captar el interés de las comunidades universitarias, así como de instituciones educativas afines.
De acuerdo con los organizadores, en esta ocasión esperan una afluencia superior a la registrada en 2008 que fue de dos mil personas, así como rebasar el volumen de venta de más de siete mil publicaciones.
Al respecto, Eduardo Moches, otro de los organizadores, afirmó que la idea es fortalecer el libro universitario y su mercado, ofrecer al público en un sólo espacio, libros y revistas de las instituciones participantes, a precios remate.
"La idea es fragmentar esa especie de tabú existente en contra de las publicaciones universitarias. Creemos que la mejor forma de romper con ello, son creando propias formas de difusión de nuestras publicaciones", expresó.
En su oportunidad, Elsa Botello, otra de las convocantes, mencionó que el remate representa una oportunidad de encontrar en un sólo espacio una muestra de la oferta editorial bibliografía accesible de más de 30 instituciones de educación media superior.
"Lo que enriquece este evento es la presencia del libro, de las instituciones de educación superior de toda la República mexicana; es un panorama de la calidad del material bibliográfico de las instituciones y al mismo tiempo de la calidad de cada una de ellas", expresó.
El Centro de Investigación y Docencia Económicas; el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social; El Colegio de México; la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales-México; las universidades Anáhuac México-Norte; Autónoma Metropolitana; Iberoamericana; Nacional Autónoma de México; Pedagógica Nacional y Autónoma de la Ciudad de México, son las instituciones convocantes.
Con información de la Agencia Cultural N22 y Notimex
N22/ Distrital Revista
Con la participación de más de 30 universidades e instituciones de educación superior, que ofrecerán más de tres mil tomos de 400 títulos, del 11 al 16 de octubre se realizará el III Remate Nacional del Libro Universitario en el plantel Del Valle de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México.
En rueda de prensa, Sofía de la Mora, una de las organizadoras, aseguró que se trata de una actividad de la Red Metropolitana Altexto, la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior y el Consejo Regional del Área Metropolitana, quienes buscan la formación de nuevos lectores.
Comentó que las publicaciones que estarán a disposición de los visitantes, son resultado de la labor que efectúan las instituciones de docencia, investigación y difusión de la cultura, realizada por académicos de manera permanente y comprometida.
Con precios que van de los 5 a los 150 pesos, se pondrán a la venta textos de literatura, filosofía, arte, diseño, arquitectura, ciencias biológicas, ingenierías, física, medicina, sociología, comunicación, economía, ciencias políticas y antropología, entre otras.
Refirió que el III Remate Nacional del Libro Universitario está dirigido al público que radica principalmente en el área metropolitana y que su objetivo es captar el interés de las comunidades universitarias, así como de instituciones educativas afines.
De acuerdo con los organizadores, en esta ocasión esperan una afluencia superior a la registrada en 2008 que fue de dos mil personas, así como rebasar el volumen de venta de más de siete mil publicaciones.
Al respecto, Eduardo Moches, otro de los organizadores, afirmó que la idea es fortalecer el libro universitario y su mercado, ofrecer al público en un sólo espacio, libros y revistas de las instituciones participantes, a precios remate.
"La idea es fragmentar esa especie de tabú existente en contra de las publicaciones universitarias. Creemos que la mejor forma de romper con ello, son creando propias formas de difusión de nuestras publicaciones", expresó.
En su oportunidad, Elsa Botello, otra de las convocantes, mencionó que el remate representa una oportunidad de encontrar en un sólo espacio una muestra de la oferta editorial bibliografía accesible de más de 30 instituciones de educación media superior.
"Lo que enriquece este evento es la presencia del libro, de las instituciones de educación superior de toda la República mexicana; es un panorama de la calidad del material bibliográfico de las instituciones y al mismo tiempo de la calidad de cada una de ellas", expresó.
El Centro de Investigación y Docencia Económicas; el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social; El Colegio de México; la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales-México; las universidades Anáhuac México-Norte; Autónoma Metropolitana; Iberoamericana; Nacional Autónoma de México; Pedagógica Nacional y Autónoma de la Ciudad de México, son las instituciones convocantes.
Con información de la Agencia Cultural N22 y Notimex
martes, 5 de octubre de 2010
"Caligrafías urbanas" busca recuperar espacios públicos del DF
Ciudad de México / martes, 05 de octubre 2010
N22/ Distrital Revista
Con el fin de reforzar lazos comunitarios mediante la intervención y recuperación de espacios públicos, a través de una de las expresiones gráficas contemporáneas como el graffiti, autoridades de la Secretaría de Cultura capitalina presentaron hoy "Caligrafías urbanas".
Se trata de un proyecto de intervención gráfica presentado por el Programa de Arte Urbano Peatonal, con el que se busca estimular el desarrollo de niños y jóvenes de la Ciudad de México, el cual se desarrollará hasta noviembre próximo en 10 delegaciones del Distrito Federal.
En rueda de prensa, Azucena Rebollo, coordinadora de Vinculación Cultural Comunitaria de esa dependencia, celebró el inicio de esta iniciativa que se trabaja de manera conjunta con la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal y la Unidad Graffiti, de la Secretaría de Seguridad Pública local.
La funcionaria afirmó que "Caligrafías urbanas" reforzará los lazos comunitarios mediante la intervención y recuperación de los espacios públicos, utilizando la gráfica contemporánea y la iniciación artística como método lúdico de apropiación simbólico, el cual tendrá come eje temático la identidad.
La intención, abundó, es estimular el oficio de las artes gráficas en adolescentes e impulsar procesos de desarrollo cultural al interior de las colonias establecidas en los márgenes de la ciudad, con escasa infraestructura cultural y con altos índices de violencia.
Para Rebollo, con este proyecto la Secretaría de Cultura está tejiendo una red que conecta de manera transversal a las instituciones en distintas áreas, responsables del tema cultural y comunitario, como son las direcciones culturales de las 16 delegaciones, y las dos instituciones antes mencionadas.
"Impulsamos el derecho a la diferencia, a la educación y formación artística, mediante modelos de intervención comunitaria en zonas de alta marginalidad.
"Lo anterior, como parte de una estrategia de animación sociocultural, la cual promueve la apropiación simbólica de los espacios públicos privados, mediante la capacitación laboral en el oficio gráfico, la participación ciudadana, la prevención del delito y la estimulación artística de los participantes", señaló.
Samuel Mesinas, coordinador del programa Peatonal, indicó que "Caligrafías urbanas" promoverá el aprovechamiento y/o la recuperación de espacios públicos para su embellecimiento y dignificación, a través de la pintura mural figurativa, con contenido social, por medio de capacitación a jóvenes con inquietudes artísticas en pintura mural, en diversas técnicas y aplicaciones, para su mejor desempeño artístico y profesional.
Adelantó que se capacitará en las artes gráficas contemporáneas a jóvenes entre 11 y 18 años, con el objetivo de estimular su creatividad, el autoempleo, crear conciencia sobre el patrimonio arquitectónico, además de consolidar el ejercicio de los derechos culturales.
Comentó que el proyecto se desarrollará en 12 colectivos civiles en igual número de colonias populares, en el que participarán artistas jóvenes, así como en mobiliarios urbanos con gráfica expandida de 100 artistas nacionales.
Dijo que el segmento de "Caligrafías urbanas", que trabaja a nivel comunitario, está integrado por una metodología que incluye derechos humanos juveniles; charlas sobre patrimonio y ley cívica; visitas al Panteón San Fernando y al Palacio de Bellas Artes.
También se suman, clases de arte, articulada desde tres núcleos temáticos: calle barrio y ciudad; del mismo modo, se impartirán clases teóricas sobre distintas técnicas del arte gráfico: aerosol, esténcil, grabado y serigrafía.
Según los organizadores, "Caligrafías urbanas" nace de la necesidad de atender a un sector poblacional en riesgo que busca contribuir en la conformación de su identidad por medio de acciones que estimulen su facultad creativa y expresiva, además de fomentar su participación en la sociedad de manera colectiva.
Con información de la Agencia Cultural N22 y Notimex
N22/ Distrital Revista
Con el fin de reforzar lazos comunitarios mediante la intervención y recuperación de espacios públicos, a través de una de las expresiones gráficas contemporáneas como el graffiti, autoridades de la Secretaría de Cultura capitalina presentaron hoy "Caligrafías urbanas".
Se trata de un proyecto de intervención gráfica presentado por el Programa de Arte Urbano Peatonal, con el que se busca estimular el desarrollo de niños y jóvenes de la Ciudad de México, el cual se desarrollará hasta noviembre próximo en 10 delegaciones del Distrito Federal.
En rueda de prensa, Azucena Rebollo, coordinadora de Vinculación Cultural Comunitaria de esa dependencia, celebró el inicio de esta iniciativa que se trabaja de manera conjunta con la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal y la Unidad Graffiti, de la Secretaría de Seguridad Pública local.
La funcionaria afirmó que "Caligrafías urbanas" reforzará los lazos comunitarios mediante la intervención y recuperación de los espacios públicos, utilizando la gráfica contemporánea y la iniciación artística como método lúdico de apropiación simbólico, el cual tendrá come eje temático la identidad.
La intención, abundó, es estimular el oficio de las artes gráficas en adolescentes e impulsar procesos de desarrollo cultural al interior de las colonias establecidas en los márgenes de la ciudad, con escasa infraestructura cultural y con altos índices de violencia.
Para Rebollo, con este proyecto la Secretaría de Cultura está tejiendo una red que conecta de manera transversal a las instituciones en distintas áreas, responsables del tema cultural y comunitario, como son las direcciones culturales de las 16 delegaciones, y las dos instituciones antes mencionadas.
"Impulsamos el derecho a la diferencia, a la educación y formación artística, mediante modelos de intervención comunitaria en zonas de alta marginalidad.
"Lo anterior, como parte de una estrategia de animación sociocultural, la cual promueve la apropiación simbólica de los espacios públicos privados, mediante la capacitación laboral en el oficio gráfico, la participación ciudadana, la prevención del delito y la estimulación artística de los participantes", señaló.
Samuel Mesinas, coordinador del programa Peatonal, indicó que "Caligrafías urbanas" promoverá el aprovechamiento y/o la recuperación de espacios públicos para su embellecimiento y dignificación, a través de la pintura mural figurativa, con contenido social, por medio de capacitación a jóvenes con inquietudes artísticas en pintura mural, en diversas técnicas y aplicaciones, para su mejor desempeño artístico y profesional.
Adelantó que se capacitará en las artes gráficas contemporáneas a jóvenes entre 11 y 18 años, con el objetivo de estimular su creatividad, el autoempleo, crear conciencia sobre el patrimonio arquitectónico, además de consolidar el ejercicio de los derechos culturales.
Comentó que el proyecto se desarrollará en 12 colectivos civiles en igual número de colonias populares, en el que participarán artistas jóvenes, así como en mobiliarios urbanos con gráfica expandida de 100 artistas nacionales.
Dijo que el segmento de "Caligrafías urbanas", que trabaja a nivel comunitario, está integrado por una metodología que incluye derechos humanos juveniles; charlas sobre patrimonio y ley cívica; visitas al Panteón San Fernando y al Palacio de Bellas Artes.
También se suman, clases de arte, articulada desde tres núcleos temáticos: calle barrio y ciudad; del mismo modo, se impartirán clases teóricas sobre distintas técnicas del arte gráfico: aerosol, esténcil, grabado y serigrafía.
Según los organizadores, "Caligrafías urbanas" nace de la necesidad de atender a un sector poblacional en riesgo que busca contribuir en la conformación de su identidad por medio de acciones que estimulen su facultad creativa y expresiva, además de fomentar su participación en la sociedad de manera colectiva.
Con información de la Agencia Cultural N22 y Notimex
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