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miércoles, 9 de marzo de 2011

Especialistas debatirán sobre colapso de la cultura Maya

Ciudad de México/ miércoles, 09 de marzo 2011
Revista Distrital


•Más de 200 investigadores de Europa, Oceanía, Asia y América se darán cita en el foro que se efectuará del 13 al 18 de marzo

Más de 200 especialistas de Europa, Oceanía, Asia y América, dedicados al estudio de la cultura Maya, se reunirán en Yucatán del 13 al 18 de marzo, en el III Congreso Internacional de Cultura Maya, donde darán a conocer los avances de sus más recientes investigaciones, entre cuyos temas destacan los relativos al colapso que sufrió esta civilización hace más de mil años, en el periodo Clásico (300 - 900 d.C.).

El encuentro académico reunirá a 232 expertos en distintas ramas de la antropología, la historia y las ciencias sociales, procedentes de Estados Unidos, Guatemala, Alemania, Japón, Corea, Suiza, Suecia, Australia y México, quienes a través de 179 ponencias reflexionarán sobre el conocimiento alcanzado en torno a esta antigua civilización mesoamericana.

El foro, organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), a través del Centro INAH-Yucatán, con el apoyo del Gobierno del Estado de Yucatán, el Ayuntamiento de Mérida y la Universidad del Mayab, permitirá compartir experiencias académicas entre los mayistas de Yucatán, con especialistas de otras partes de la península y del mundo.

El arqueólogo Alfredo Barrera Rubio, experto del Centro INAH-Yucatán, informó que en esta tercera edición del congreso se analizarán de manera especial aquellos temas que tienen que ver con el desarrollo de esta civilización, su crisis y su colapso.

"Es un tema que permite extender la reflexión académica hasta el presente, porque los mayas todavía viven, conservan su lengua y sus tradiciones, aunque mucha gente piensa que desaparecieron; en ese sentido, el objetivo de esta edición del foro es difundir esta perspectiva y desprenderse de la idea de que el proceso civilizatorio de los mayas se dio en un solo periodo, el Clásico.

"Es un error circunscribir la civilización Maya únicamente a dicho periodo histórico, que a los ojos de occidente es considerado como el de mayor esplendor, en tanto que fue cuando el arte tuvo sus expresiones mas refinadas; sin embargo, esta civilización también existió en los periodos Preclásico (1000 a.C. - 150 d.C.) y Posclásico (900-1200 d.C.), con una dinámica muy particular en todo el desarrollo de su historia, con sus épocas de esplendor pero también de crisis y colapso."

El especialista del INAH, quien conjuntamente con la investigadora Ruth Gubler, preside el comité organizador del III Congreso Internacional de Cultura Maya, precisó que si bien fueron varios los colapsos, las crisis y los momentos de auge que tuvo esta civilización, ésta no desapareció, continúa viva, "por ello es necesario analizar esa continuidad".

Esta temática, detallo el arqueólogo Barrera Rubio, será abordada en seis conferencias magistrales, desde las perspectivas de la historia del arte, la historia, la arqueología, la antropología y la lingüística.

La conferencia inaugural estará a cargo de Richard D. Hansen, de la Universidad Estatal de Idaho, EU, quien se referirá a la región conocida como Cuenca Mirador-Calakmul, donde hay evidencias de un gran desarrollo cultural durante el Preclásico Medio y Tardío (1000 a.C.-150 d.C.), cuando se construyeron las ciudades más grandes del área maya, con elementos de arquitectura monumental jamás comparados en Mesoamérica, pero donde también se registró un abandono generalizado similar al ocurrido durante el Clásico Tardío (600-900 d.C.).

Destaca también la ponencia magistral del arqueólogo e historiador de arte Kart Taube, de la Universidad de California, en Riverside, EU, titulada Chichén Itzá y Tula, contacto cultural, cambio y continuidad en el Posclásico Temprano del área de Yucatán, en la que analiza la influencia tolteca que se ha identificado en ese sitio maya, misma que el investigador considera recíproca, pues también en ese sitio prehispánico se han identificado elementos de iconografía maya.

A su vez, el historiador John F. Chuchiak, de la Universidad Estatal de Missouri, EU, quien trabaja fuentes documentales, dictará otra conferencia magistral en la que hará un análisis de los intentos coloniales por destruir la escritura jeroglífica de los mayas, así como de los procesos de reacomodo y resistencia por parte de los indígenas que dieron como resultado un pluralismo gráfico entre mayas y yucatecos que duró por siglos.

En el programa de los 15 simposios, los arqueólogos del INAH Carlos Peraza y Pedro Delgado presentarán los resultados de las últimas investigaciones en la Zona Arqueológica de Mayapán, Yucatán, donde se exploraron 95 estructuras del área ceremonial y 10 construcciones de barrios y unidades habitacionales, que han dado por resultado, el descubrimiento de diversos elementos arqueológicos.

El tema del desarrollo de cultos funerarios en las regiones de Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán, será presentado por los arqueólogos Antonio Benavides y Ricardo Armijo, del Centro INAH-Campeche, quienes explicarán cómo se generó un fenómeno funerario complejo que incluyó el culto a los muertos, la divinización de ancestros que legitimaban el poder y el enterramiento de cuerpos para consagrar espacios arquitectónicos.

En el simposio Persistencia y adaptación, el manejo de crisis en la ritualidad, coordinado por la investigadora Marianne Gabriel, de la Universidad de Bonn, Alemania, se analizará la dinámica de desarrollo sociocultural que la cultura maya ha mostrado a lo largo de la historia, y que demuestra su capacidad de persistencia y adaptación, así como de reelaboración de procesos y símbolos clave.

Como parte de las actividades paralelas de este congreso internacional, se presentará la exposición Tallando la identidad Maya, que se conforma de una colección de 29 esculturas y estelas talladas en madera, que reflejan el pensamiento maya actual inspirado en la iconografía prehispánica. La muestra será inaugurada el sábado 12 de marzo a las 20:00 horas en el Teatro Peón Contreras.

La inauguración del foro académico se efectuará el domingo 13 de marzo a las 19:30 horas en el Teatro Armando Manzanero, ubicado en el centro de la ciudad de Mérida. Las actividades se desarrollarán del 14 al 18 de marzo en el mismo recinto, de las 9:00 a las 20:00 horas. Entrada libre.

Con información de la Agencia Cultural N22 e INAH

viernes, 18 de febrero de 2011

INAH indaga ubicación de iglesias católicas edificadas sobre templos prehispánicos

•Fueron construidos 68 edificios sacros sobre estructuras de Tenochtitlán y Tlatelolco, de los cuales 20 quedan en pie

Durante la época de la Conquista, entre los años 1524 a 1529, los españoles construyeron 68 iglesias sobre edificaciones prehispánicas que tenían un carácter sagrado para las antiguas ciudades de Tenochtitlán y Tlatelolco. De estas estructuras católicas, edificadas para desarrollar la labor evangelizadora entre los mexicas, actualmente continúan 20 en pie y cinco de manera parcial.

Los 20 templos que existen hasta nuestros días son: en Tlalelolco, las dedicadas a San Francisco Mecamalinco, Santa Ana Atenantitch, Santa Clara Acozac (Nuestra Señora de los Ángeles), San Miguel Nonoalco y La Concepción Atenantitlan.

Mientras que en lo que fue Tenochtitlán, hoy Centro Histórico de la Ciudad de México, están las edificadas en honor de Santa Cruz Soledad Guaucontzinco, San Jerónimo Atlixco, Candelaria de los patos, Magdalena Mixiuca, Santa Cruz Acatlán, San Lucas Quescontitlan, San Pablo Teopan y Santa María Tlaquechiuhca.

Además de las de San Sebastián Atzacalco, San Antonio Tomatlán, San Cristóbal Aztacalco, Soledad Campo Florido Amanalco, Niño Jesús Tepetitlán y Concepción Xoloco.

Lo anterior fue dado a conocer por el arquitecto Saúl Pérez, del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM, durante su reciente participación en el ciclo de conferencias conmemorativas organizadas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), con motivo de los 33 años del descubrimiento del monolito de la diosa Coyolxauhqui, registrado el 21 de febrero de 1978.

Durante su ponencia presentada en el Museo del Templo Mayor, titulada La arquitectura sagrada en los barrios de Tenochtitlán, base para la evangelización en México, el especialista del Seminario de Historiografía Indígena de esta casa de estudios, destacó que "dichas construcciones coloniales nos dan un panorama de la conformación de los barrios, del mestizaje arquitectónico y del reutilización que hicieron los conquistadores de estas zonas del centro del país como lugares para el culto católico, y que en gran medida continúa hasta nuestros días".

Saúl Pérez abundó que de las 68 construcciones católicas referidas, 50 se edificaron en Tenochtitlán, y las 18 restantes en Tlatelolco, lo que significó además el comienzo de la actual arquitectura religiosa en México.

Mencionó que el proceso de evangelización fue paulatino, e incluso su primera etapa tuvo lugar en los propios teocallis “templos que estuvieron dedicados a deidades mexicas”, espacios que fueron reutilizados por frailes para transmitir la religión católica, según documentos del fraile franciscano Pedro de Gante.

Posteriormente, estas edificaciones mexicas “que ocupaban un lugar privilegiado dentro de los barrios prehispánicos “fueron derrumbadas y en su lugar se hicieron los nuevos espacios arquitectónicos para la evangelización.

"En este sentido, es importante destacar que las advocaciones católicas dadas a los templos no fueron una sustitución específica de las deidades prehispánicas, porque en la época en que fueron construidas los frailes tenían poco conocimiento del panteón mexica, y su única intención era convertir a los pobladores a su religión", indicó el arquitecto.

Respecto a los estilos arquitectónicos de las iglesias hechas durante los primeros años de la Conquista, Saúl Pérez mencionó que sobresale la nave única sin crucero, es decir sin bóveda, y el atrio, originado a partir de la plaza del teocalli, que casi siempre fue de forma cuadrada.

Precisamente, dijo, estas dos características ejemplifican el mestizaje arquitectónico que se dio en México, pues la nave de las iglesias “espacio desde la puerta de ingreso hasta el presbiterio” es de origen europeo, mientras que el atrio es prehispánico, "lo que demuestran la fusión de ambas culturas".

Otra particularidad de estas construcciones católicas es que fueron creadas con la reutilización de las piedras que conformaban los templos prehispánicos. Aunado a ello, casi todas estas iglesias tenían una longitud aproximada de 25 m y un ancho de ocho a 10 m.

El arquitecto Saúl Pérez comentó que su estudio tiene por objetivo conocer el esquema de organización que tuvieron las ciudades de Tenochtitlán y Tlatelolco, e identificar la localización de calzadas, acequias, y sobre todo de los teocallis, "ello con el fin de comprender el contexto urbano de las urbes prehispánicas".

De esta manera, y con la consulta de diversos planos coloniales, el investigador logró ubicar las diferentes iglesias construidas entre 1524 a 1529.

Entre los planos consultados se encuentran: los de José de Alzate (1789), los planos de Joubert (1772), uno de la antigua Ciudad de México (1861), y los del arquitecto Luis González Aparicio (1968), contenidos en su obra Plano Reconstructivo de la región de Tenochtitlán al comienzo de la Conquista.

"Esta investigación ha sido muy fructífera, pues nos ha proporcionado la ubicación de los teocallis y el levantamiento sobre éstos de diversas iglesias, algunas aún existentes hasta nuestros días, lo cual nos da una mejor explicación del proceso de evangelización durante los primeros años de la Conquista, una de las épocas históricas más interesantes de México", concluyó Saúl Pérez.

Con información de la Agencia Cultural N22 e INAH

domingo, 16 de enero de 2011

Encuentran objetos milenarios en el Nevado de Toluca

Ciudad de México / domingo, 16 de enero 2011
Distrital Revista

TOLUCA, México.-En el sitio conocido como "El Mirador", que se localiza en el cráter del Nevado de Toluca, considerado el observatorio astronómico de mayor altura del México prehispánico, investigadores y estudiantes de arqueología realizaron una exploración en la que hallaron diversos objetos de más de mil años de antigüedad.

A través de un comunicado, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informó que en este observatorio astronómico, ubicado en el borde norte de la boca de este volcán, se reunían sacerdotes para realizar registros calendáricos.

En ese lugar, un grupo de pasantes de Arqueología de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), dirigidos por el arqueólogo Arturo Montero García, hallaron una importante concentración de cuentas de piedra verde, pizarra y teselas de turquesa, además de restos de cerámica de más mil años de antigüedad.

También encontraron vestigios de un brasero de tradición tolteca, mangos de sahumadores y vasijas miniaturas "posiblemente ollas con la efigie de Tláloc, Dios de la Lluvia, aunque su deterioro no permite ver con certeza los atributos de esta deidad".

Los materiales descubiertos pertenecen a dos periodos: el Epiclásico (650-900 d.C.) y el Posclásico Temprano (900-1200 d.C.).

Montero explicó que la exploración en este sitio pretende complementar la información obtenida por medio del Proyecto Arqueología Subacuática en el Nevado de Toluca, que encabeza el INAH a través de la Subdirección de Arqueología Subacuática.

La elección de "El Mirador", "sitio desde el que se domina el Valle de Toluca y elevaciones como el Popocatépetl, el Iztaccíhuatl y el Cerro Telapón, entre otras", para realizar excavación en superficie, responde también a que ahí, en los años 60, el arqueólogo Otto Schöndube descubrió la denominada Estela del Nevado de Toluca.

La estela, que mide 1.10 metros de altura por 40 centímetros de ancho y 17.5 centímetros de espesor, está labrada en bajorrelieve en una de sus caras y se encuentra mutilada en la parte superior.

El grabado muestra a un personaje de pie y de frente con rasgos de felino, sobre la parte de su abdomen se observa un diseño que recuerda la manera de representar al Sol en la iconografía mexica.

El arqueólogo Montero, quien actualmente realiza una estancia posdoctoral por el Conacyt en la Universidad Iberoamericana, comentó que una de las intenciones de la excavación es encontrar la parte superior de la Estela del Nevado de Toluca. Aún se está en su búsqueda, no obstante, los objetos encontrados a finales de 2010 confirman el uso astronómico que tuvo El Mirador en la época prehispánica.

"Detrás de 'El Mirador' destacan dos picachos, conocidos como Helprin norte y Helprin sur, en la horqueta que forman ambos picos, cada 16 de mayo y 27 de julio, el Sol pasa por el cenit y no hay sombra al mediodía. De esa manera, creemos que quienes ascendían aquí en la antigüedad podían calibrar el año, es decir, evitarse el problema del año bisiesto".

"Podemos decir que 'El Mirador' es el observatorio astronómico de más altura del México antiguo, a 4 mil 330 metros sobre el nivel del mar. Esta erudición de antaño es evidente y ahora estamos descubriendo aquí una serie de elementos suntuarios como teselas de turquesa, piedra verde y serpentina, que refieren la relevancia que tuvo este espacio, el cual fue buscado intencionalmente por sacerdotes astrónomos", detalló Arturo Montero.

Desde este punto -continuó- pueden observarse varias cimas del Eje Neovolcánico, "lo que nos da todo un calendario de horizonte, el avance del Sol por ellas marca fechas significativas. Tomando como referencia estas elevaciones en los amaneceres, considerando la nubosidad, los vientos y el nivel de las lagunas del Xinantécatl (en el Nevado de Toluca), los sacerdotes advertían cómo sería la temporada agrícola".

De acuerdo con el especialista, en 'El Mirador' se dieron dos momentos de mayor uso, el primero de índole astronómica, simbolizado en la Estela del Nevado de Toluca, que data de 650 d.C.; y un segundo, en el periodo Posclásico (900-1200 d.C.) cuando la gente siguió llevando ofrendas, muestra de ello son los braseros y otros materiales cerámicos y líticos que posiblemente fueron destruidos a propósito.

La exploración en este sitio del Nevado de Toluca también fue posible mediante el registro topográfico hecho por la Universidad Veracruzana, que facilitó un aparato electro-óptico denominado Estación Total.

Montero Alarcón concluyó que hasta el momento en este volcán se han registrado 17 sitios arqueológicos, que van desde espacios reducidos con material muy erosionado debido a lo extremo de las condiciones climáticas, hasta otros muy complejos como los que están a la orilla de las lagunas del Sol y de la Luna, en el cráter del Xinantécatl, o el propio Mirador.

Con información de la Agencia Cultural N22 y Notimex

viernes, 7 de enero de 2011

Cripta prehispánica en 3D

Ciudad de México / viernes, 07 de enero 2011
Distrital Revista

Por primera vez un registro en tercera dimensión de una tumba de tiro, ubicada en el Occidente de México, esto fue realizado por Arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta).

Son tumbas que constan de un pozo vertical o tiro de profundidad variable, que conduce a varias cámaras mortuorias. La Tumba de Tiro 5 fue hecha entre el siglo II a.C. y el año 400 d.C. Es una cámara subterránea en forma de domo y de planta elipsoidal, mide cerca de 3 m de largo por 2.5 de ancho y 1.5 de altura.

Por medio del aparto electro-óptico conocido como Estación Total los especialistas lograron una visión tridimensional del sitio arqueológico Cerro del Teúl, al sur de Zacatecas.

"La Estación Total es una tecnología que permite describir y delinear de manera muy detallada las características de un terreno. Mediante dicho equipo se logró el registro pormenorizado de esta tumba de tiro, el cual servirá para el mejor estudio de este espacio funerario", según Enrique Pérez Cortés, Arqueólogo.

El registro minucioso de la cámara subterránea se hizo mediante coordenadas, que se obtienen con un procesador y un distanciómetro, y lo traduce un ordenador, mostrando en pantalla la volumetría exacta.

El municipio de Teúl de González Ortega, tiene seis tumbas de tiro, que consisten en un pozo circular o tiro de 80cm a 1m de diámetro y un profundidad de 1.50m, en aproximado, un acceso y una cámara mortuoria con medidas de 3m de largo por 2.5 de ancho.

A mediados del siglo XIX el ingeniero geodésico Carl de Bergues realizó un plano muy exacto del Cerro de Teúl, en el que dejó asentado tres tumbas de tiro o "cámaras partículas" como el las nombró.

Se extrajo el sedimento depositario y por medio de la criba se recuperaron cuentas de concha marina, de piedra, restos de arillos atlatl (lanza dardos), restos de pigmentos, vasijas rotas que se pudieron armar, dos pequeños instrumentos de viento de carácter zoomorfo (ocarinas) y otros objetos dispersos que formaron parte de collares.

Los elementos rescatados en tumbas señalan que desde uno o dos siglos antes de nuestra era, en esta parte del Occidente de México ya había una red comercial extensa. Como el hallazgo de caracoles completo del género Strombus, del Pacífico

Tumbas de tiro de esta zona arqueológica guardan semejanzas con las descubiertas en el sitio Cañon Bolaños, en el norte de Jalisco, pero en Teúl se observan excavaciones en el tiro que lleva ala cámara mortuoria, que pudieron ser escalones.Con información de Agencias

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Hallan objetos prehispánicos en el Nevado de Toluca

Ciudad de México / miércoles, 08 de diciembre 2010
Distrital Revista

•Equipo subacuático del INAH hizo hallazgos de materiales con más de mil años de antiüedad

Diversos objetos prehispánicos, principalmente restos de cerámica y cuentas de piedra verde, con una antigüedad de mil 300 años, fueron hallados en el cráter del Nevado de Toluca, en el Estado de México, por un equipo de investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), que ascendieron hace unos días al volcán.

Los materiales encontrados, que datan de los periodos Clásico Tardío (650 y 900 d.C.) y Posclásico Temprano (900-1200 d.C.), representan los objetos de culto más antiguos encontrados hasta el momento en este espacio de alta montaña, que en el pasado fue usado como un espacio ceremonial.

Luego de una fructífera temporada de exploración en 2007, que derivó en un par de años ocupados en el análisis de los materiales prehispánicos encontrados ese año, una treintena de especialistas desarrollaron durante las últimas dos semanas de noviembre y la primera de diciembre, una segunda temporada de investigación en ese lugar, a cargo del arqueólogo Roberto Junco.

El especialista explicó que para esta ocasión se preparó una temporada integral que abarcó tres ámbitos: excavación, recorrido de superficie y sondeo subacuático en las lagunas del Sol y de la Luna, ubicadas en la cima del volcán también conocido como Xinantécatl, a 4300 metros sobre el nivel del mar.

Roberto Junco, de la Subdirección de Arqueología Subacuática (SAS) del INAH, detalló que durante las tres semanas que duró la exploración se llevaron a cabo tanto inmersiones en ambas lagunas, así como recorridos de superficie en la zona límite del bosque (a 3,000 msnm) y excavaciones en uno de los bordes del cráter.

Entre los resultados más importantes de estos trabajos, destaca el hallazgo en superficie de restos de figurillas cerámica y cuentas de piedra verde, con una antigüedad de alrededor de 1300 años. "En 2007 localizamos principalmente materiales del Posclásico Tardío (1200-1521 d.C.), en particular en las profundidades de la Laguna de la Luna.

"Por el contrario, ahora en 2010 'considerando que hemos cubierto otros frentes de exploración', hemos podido ir más atrás en lo que respecta a la temporalidad", señaló.

Asimismo, el especialista responsable en dirigir esta segunda fase del Proyecto de Arqueología Subacuática en el Nevado de Toluca, destacó además que con estos nuevos hallazgos se están identificando otros grupos, no sólo mexicas, que usaron este sitio como un espacio ceremonial.

"Se están identificando varios grupos que ascendían el Xinántecatl con fines de culto, lo que se infiere a partir de las características de la cerámica, tenemos tepalcates burdos de tradición otomí y también de origen matlaltzinca", precisó Roberto Junco.

En la más reciente etapa del proyecto de la SAS, colaboraron otra vez expertos que participaron en la temporada de 2007, entre ellos, el arqueólogo de alta montaña de la National Geographic Society, Johan Reinhard; además de los arqueólogos Víctor Arribalzaga, del INAH, y Arturo Montero, de la Universidad Iberoamericana.

Arribalzaga, con el apoyo de alumnos de la carrera de Arqueología de la Universidad Autónoma del Estado de México, en esta ocasión encabezó una excavación en la orilla norte de la Laguna de la Luna. Mientras, Arturo Montero dirigió un grupo de estudiantes de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, para explorar un par de sitios, en la zona limítrofe del bosque y en uno de los bordes del cráter conocido como El Mirador.

"Preparamos una temporada integral que abarcaba estos tres ámbitos: excavación, recorrido de superficie y sondeo subacuático, con la intención de entender la montaña como un todo considerando la importancia que tiene para múltiples pueblos del Valle de Toluca hasta el día de hoy. Por ejemplo, incluimos además estudios de arqueología del paisaje por parte de la arqueóloga Silvina Vigliani.

"Como resultado de las excavaciones, y con la colaboración de los colegas Víctor Arribalzaga y Arturo Montero, se ha enriquecido la colección del Nevado de Toluca, de tal manera que ahora también tenemos turquesa en grandes cantidades, cuentas de piedra verde, pizarra y otros materiales que nos hablan de esta importancia ritual que tuvo el Nevado de Toluca en la época prehispánica y colonial temprano", señaló Roberto Junco.

De igual manera, en esta segunda exploración un grupo del equipo de buceo de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México, contribuyó a localizar algunos elementos en las aguas de la Laguna de Sol, entre ellos la carátula de un reloj de bolsillo, objeto que estaría vinculado a leyendas sobre el lugar.

De acuerdo con el arqueólogo Junco, "el objetivo de los sondeos en la Laguna del Sol era verificar si estas leyendas en torno a un tesoro que depositaron aquí los republicanos españoles es cierta o no. Ya otros buzos habían detectado trozos de relojes, relicarios, etcétera. Nosotros tuvimos la fortuna de ubicar una carátula de reloj, al parecer de las primeras décadas del siglo XX.

"Algunas narraciones refieren que aquí se repartió un tesoro que republicanos españoles trajeron a México a bordo del barco Elvita, que arribó en el puerto de Tampico, se trata de piezas que salieron del Monte de Piedad de Madrid. Otra leyenda cuenta que ladrones del Valle de Toluca se distribuyeron un botín aquí mismo".

Las averiguaciones en distintos archivos ?alrededor de esta línea de investigación? estarán a cargo de la arqueóloga Flor Trejo, de la SAS. En tanto, la carátula de reloj será restaurada por la experta María Luisa Mainou Cervantes, de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural del INAH.

Finalmente, en lo que respecta a los sondeos en la Laguna de la Luna, se encontraron materiales similares a los localizados en la temporada de 2007, entre ellos: copal y cetros Tláloc (objetos de madera con forma de serpiente), que por cuestiones de conservación no fueron extraídos.

Con información de la Agencia Cultural N22

jueves, 28 de octubre de 2010

Rescata INAH osamentas y cerámica del siglo XVI en Veracruz

Ciudad de México / jueves, 28 de octubre 2010
N22/ Distrital Revista

VERACRUZ, Veracruz.- Una veintena de osamentas humanas y fragmentos de cerámica colonial fueron encontrados por expertos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en un cementerio del siglo XVI, ubicado en la parte posterior de la Casa de Cortés, en La Antigua, Veracruz.

A través de un comunicado, el Instituto informó que los hallazgos datan de los siglos XVI al XIX; además se descubrió cerámica prehispánica del periodo Posclásico Tardío de la Costa del Golfo (1300- 1519).

Detalló que tras el paso del huracán "Karl", el descubrimiento derivó en un mayor número de esqueletos, que se sumaron a los ocho encontrados con anterioridad.

Las excavaciones en el lugar forman parte de los trabajos de salvamento arqueológico que realiza el INAH-Conaculta, a través de su centro regional en Veracruz, con motivo del proyecto de restauración de la Casa de Cortés, que está por comenzar.

Al respecto, la arqueóloga Judith Hernández Aranda informó que estas labores se realizan en lo que fue el cementerio de la iglesia del Santo Cristo del Buen Viaje, registrada también en algunos documentos como del Santo Cristo del Calvario, y del cual se tenía conocimiento por investigaciones históricas previas.

En este panteón cristiano, ubicado detrás de la casa del conquistador español, desde hace tres meses se habían comenzado las excavaciones y se encontraron ocho osamentas; con el paso del huracán "Karl" la cifra se incrementó a 20.

La arqueóloga, adscrita al Centro INAH-Veracruz, detalló que antes del fenómeno meteorológico se habían hecho pozos de sondeo, en los que se encontraron restos de una pilastra y fragmentos de huesos humanos, mismos que fueron nuevamente cubiertos y protegidos ante la llegada del huracán el 17 de septiembre pasado.

Abundó que luego del huracán y antes de reanudar la exploración de este cementerio católico "uno de los primeros establecidos en América", se tuvo que hacer una labor intensa para limpiar el área de excavación, ya que el viento y el agua tumbaron árboles y arrastraron hasta allí basura y cúmulos de tierra.

Fue durante esas labores cuando se encontró el resto de los esqueletos humanos y materiales cerámicos.

Hernández Aranda señaló que del conjunto de osamentas, destaca un cráneo con mutilación dentaria, indicio de que se trató de un individuo de raza indígena, enterrado en un espacio funerario cristiano.

En este sentido, detalló, los españoles poblaron La Antigua a partir de 1524, siendo uno de los primeros asentamientos coloniales y por lo cual es común que algunos de los individuos enterrados en este cementerio todavía presenten marcas de rituales prehispánicos.

Este esqueleto es estudiado por la antropóloga física Blanca Lilia Martínez de León, quien también examinará el total del conjunto de los restos óseos para ofrecer un diagnóstico completo de su filiación cultural y antigüedad.

Otro esqueleto portaba un collar de cuentas, en tanto que uno más estaba acompañado de una copa de cerámica roja con incrustaciones de feldespato, típica del periodo de contacto hispano.

La arqueóloga lamentó que la mayoría de los entierros se han encontrado en contextos removidos, debido a las modificaciones que ha tenido el terreno en los últimos dos siglos.

La cerámica hallada, mencionó, corresponde a los estilos Rojo Pulido Colonial, Sevilla Azul sobre Azul, Columbia Plain y Liguria Azul, de los siglos XVI y XVII; también hay mayólica Abo Policromo, Puebla Policromo y Puebla Azul sobre Blanco del siglo XVIII, además de loza fina europea impresa por transferencia, del siglo XIX.

Al detallar sobre el cementerio colonial, la arqueóloga manifestó que con base en investigaciones históricas, se encontraron dos planos del proyecto de construcción de la iglesia Santo Cristo del Buen Viaje, a cargo del arquitecto José Antonio Márquez, que datan de 1798 y 1800.

"Aparentemente estamos excavando en lo que fue parte del cementerio del templo, que se encuentra al oeste del predio en exploración", expresó.

Añadió que en las excavaciones se han encontrado también restos de muros que indican que la llamada Casa de Cortés se extendía más allá de los límites actuales, por lo que es importante determinar cuáles fueron y así precisar la extensión que tuvo el cementerio y profundizar en los sistemas de enterramiento de la época.

La arqueóloga del Centro INAH-Veracruz comentó que luego de una serie de tratamientos que se aplicaron in situ a los esqueletos, éstos ya comenzaron a ser levantados y llevados al laboratorio para su conservación y estudio, con lo que se finalizará esta temporada de excavaciones.

Comentó que será mediante análisis de antropología física y arqueológicos en los huesos, como se podrán tener mayores datos sobre los individuos enterrados en ese sitio, como sus edades, sexo, causas de muerte y antigüedad, así como tener un mayor conocimiento de los sistemas funerarios practicados en el siglo XVI en esta parte del estado de Veracruz.

Finalmente, apuntó que de acuerdo a la investigación histórica, durante las primeras décadas del periodo colonial La Antigua fue un punto estratégico para el comercio novohispano por ser el paso obligado hacia la antigua ciudad de México vía la costa.

Con información de la Agencia Cultural N22 y Notimex

sábado, 9 de octubre de 2010

INAH devela estrategias militares en murales mayas

Ciudad de México / sábado, 09 de octubre 2010
N22/ Distrital Revista

Un análisis iconográfico realizado a diversos murales mayas creados en la época prehispánica, entre los años 600 y 1000 d.C., ha permitido reconstruir
hipotéticamente la manera en que estuvo conformada la milicia de esta cultura; las escenas retratadas refieren aspectos como los sistemas de armamento y mando, comunicación y tácticas empleados durante los periodos de mayor apogeo de esta antigua civilización.

Hasta ahora los frescos de Bonampak, en Chiapas, y de San Bartolo, en el Petén, al norte de Guatemala, constituían las expresiones más investigadas para comprender el sistema de armamento, así como las tácticas de asedio y defensa de las ciudades mayas.

Sin embargo, en cuatro zonas arqueológicas del norte de la Península de Yucatán existen una serie de pinturas murales que arrojan nueva información en esta materia.

Eduardo Tejeda Monroy, arqueólogo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), presentó un estudio descriptivo de las imágenes que componen algunos murales de Chichén Itzá, Chacmultún y Mulchic, en Yucatán, además de Ichmac, en Campeche, durante su reciente participación en las VI Jornadas Permanentes de Arqueología 2010, en el Museo del Templo Mayor.

Armamento


No obstante el deterioro de estos vestigios, fue posible establecer que los mayas de las distintas urbes utilizaban armas similares de choque y arrojadizas, como es el caso del hacha que era empleada para dar golpes altamente mortales; el palo curvo que funcionaba a manera de macana, y el lanzadardos, utilizado para atacar al enemigo a distancias de hasta 100 metros.

El investigador del INAH detalló que en las pinturas plasmadas en las pilastras del Templo del Chac Mool, en la columnata noroeste del Grupo de las Mil Columnas y en el relieve del Templo Inferior de los Jaguares, en Chichén Itzá, se pueden apreciar escenas de enfrentamientos donde se empleaba esta diversidad de artefactos de combate.

Para su defensa, los mayas de esta zona usaban principalmente una coraza de algodón endurecida con sal y escudos de madera, según se aprecia en los frescos pintados en las pilastras del Templo de la Mesas, en Chichén Itzá, refirió Tejeda Monroy.

Conformación de los ejércitos

Los dos tipos de armamento, de choque y arrojadizas, conformaban a su vez los dos cuerpos de infantería necesaria en todo ejército: la de combate corto y la de ataque a distancia, explicó el especialista.

Reiteró que la milicia estaba organizada y dirigida por varios jefes de guerra, figurando entre ellos el mismo gobernante, quien se distinguía porque portaba elementos que le conferían autoridad, tales como grandes tocados de plumas, orejeras, narigueras y pectorales.

Como ejemplo, citó el mural del Templo de los Jaguares, en Chichén Itzá, donde el dignatario está representado con una corona con tres grandes plumas blancas, este mismo tipo de tocado se halla también plasmado en las decoraciones de la Gran Cancha del Juego de Pelota, como símbolo de espacio sagrado.

"Lo que todavía se desconoce de la conformación de las tropas mayas, es si éstas eran de tiempo completo o si sólo se convocaba a las armas en tiempos de guerra; tampoco se sabe cómo eran abastecidos los ejércitos".

Comunicación


De acuerdo con las imágenes plasmadas en el conjunto Las Monjas, en Chichén Itzá; en la Estructura 3, de Chacmultún, ambos en Yucatán; y en Edificio de las Pinturas, de Ichmac, en Campeche, se ve que los ejércitos mayas tenían sistemas de comunicación sonoros integrados por clarines, trompetas y tambores, abundó el arqueólogo Tejeda.

Así mismo, en estos murales se ve que los soldados de un bando se pintaban el torso y el rostro para distinguirse de sus adversarios.

Tácticas


Por las escenas representadas en los murales de estos cuatro sitios, "se infiere que los mayas manejaron las principales formaciones de combate: la fila y la columna, la primera es la formación básica de marcha y la segunda es la posición inicial de batalla".

También se pueden apreciar que los ejércitos no combatían completamente de frente, como los romanos, sino que buscaban diferentes flancos, para acorralar al enemigo y dejarlo sin posibilidades de contraataque, concluyó Tejeda Monroy.

Con información de la Agencia Cultural N22

martes, 5 de octubre de 2010

Museo Nacional de las Culturas reabre sus puertas

Ciudad de México / martes, 05 de octubre 2010
N22/ Distrital Revista

Cultura

Luego de casi cuatro años de trabajos de restauración arquitectónica, renovación museográfica y actualización de todos los sistemas de funcionamiento del inmueble que ocupó la Antigua Casa de Moneda, hoy sede del Museo Nacional de las Culturas (MNC), este miércoles 6 de octubre el recinto abrirá nuevamente sus puertas al público transformado en un museo del siglo XXI, dotado de tecnología de primera generación, nuevos espacios y salas comparables a las mejores del mundo.

Este espacio, donde en 1865 se fundó el primer museo de México, será reinaugurado con la exposición Primeros pueblos de Canadá. Obras maestras del Museo Canadiense de las Civilizaciones, con la que se estrenará la Sala de Exposiciones Internacionales, equipada con los más modernos sistemas de control de temperatura y humedad e iluminación. La muestra reúne una colección de 150 piezas arqueológicas y etnográficas de gran valor histórico y significado cultural de ese país.

Otros nuevos espacios que se abrirán en la reapertura del MNC serán: la Sala Culturas del Pacífico, instalada en el emblemático Salón de Monolitos; la Mediateca, un salón de usos múltiples para conferencias, proyecciones y pequeñas muestras; así como una nueva área para el resguardo de colecciones del museo con todas las condiciones de temperatura y seguridad para la conservación del patrimonio.

Ésta que representa la primera actualización a fondo del Museo Nacional de las Culturas 'desde su inauguración en 1965', deriva de un proyecto integral de intervención y adecuación arquitectónica, con el que se incorporan nuevas tecnologías y se dota de nuevos sistemas hidrosanitarios, eléctrico, de iluminación, telefonía y seguridad (caducos desde hace ya varios años), acorde con las necesidades de un museo del siglo XXI, también actualizado en sus discursos museográficos.

Se trata de un Plan Maestro que se realiza por etapas, dentro de un proyecto de carácter prioritario emprendido por la presente administración del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), para la puesta al día de la infraestructura de museos, zonas arqueológicas y monumentos históricos, con la finalidad de renovar sus sistemas de funcionamiento vetustos y actualizar los discursos museográficos, conforme a los avances de investigación más recientes.

Las intervenciones en el MNC comenzaron a finales de 2006, con la recuperación de espacios compartidos con Palacio Nacional y que fueron parte del conjunto arquitectónico histórico que alojó al primer museo desde 1865. El proyecto integral además se centró en la atención de las áreas de arquitectura, museografía, investigación ?para la actualización de guiones científicos? y restauración de los acervos para su exhibición.

Carlos Martínez Ortigoza, coordinador del Plan Maestro de Arquitectura, informó que con esta primera entrega de espacios, se concluye la tercera etapa de este proyecto. De esta manera quedan abiertos al público el ala sur del edificio, donde se encuentra el Salón de Monolitos, que luego de tareas de restauración y adecuación, albergará la Sala de las Culturas del Pacífico y en su tercer nivel el área para colecciones temporales.

Así como el ala poniente, que consta de tres niveles, donde se ubican la Sala de Exposiciones Internacionales, y un espacio dividido por un muro movible acústico que alojará la Mediateca y el Salón Polivalente, así como los nuevos cubículos de investigación y curaduría.

El arquitecto recordó que el museo está alojado en una fracción de la Antigua Casa de Moneda, del siglo XVIII. A lo largo de la historia diversos espacios de este inmueble pasaron a formar parte de Palacio Nacional, algunos de los cuales fueron reintegrados recientemente al museo en los trabajos de adecuación arquitectónica, ‘se trata de 2,000 metros cuadrados ubicados al poniente del edificio, con los que se recuperaron áreas de exhibición’.

Uno de los nuevos espacios del Museo Nacional de las Culturas, dotado de nuevas tecnologías, es la Mediateca, donde el público dispondrá de computadoras de última generación y pantallas de plasma con materiales interactivos, micrositios con recorridos virtuales por exposiciones sobre algunas de las antiguas civilizaciones, piezas emblemáticas del MNC, presentadas en 'realidad aumentada', y acceso a algunos de los portales de los museos más importantes del mundo, así como un menú de acceso a Google Earth con la localización de ciudades antiguas como Roma, Grecia y Pompeya.

En lo que se refiere al Salón de Monolitos, Martínez Ortigoza detalló que se conservó una estructura diseñada a finales de los 60, porque, debido a las características propias de la construcción virreinal y a los asentamientos propios del edificio, ahora sirve como apoyo de la edificación; el espacio recibió adecuaciones para crear una gran sala de exhibición, con dos plataformas o mezanines.

Dicho espacio junto con la Sala de Exposiciones Internacionales y el segundo nivel, ofrecen en conjunto un área de exhibición que rebasa los mil 350 metros cuadrados.

El emblemático Salón de Monolitos del Antiguo Museo Nacional de Arqueología, donde se exhibían La Piedra del Sol y la Coatlicue, entre otras esculturas mexicas, ahora albergará una sala de exposición permanente dedicada por vez primera a las culturas del Pacífico, y que está inspirada en la visión del pintor Miguel Covarrubias.

Así mismo, se acondicionó la bodega para el resguardo de colecciones en un pabellón al que se dotó con mobiliario diseñado para el resguardo y conservación de los acervos y las medidas de seguridad necesarias, y se equipó con un sistema de control de temperatura.

Otro espacio que se aprovechó, para el desplazamiento de colecciones y personas con capacidades diferentes, es un antiguo hueco en las bóvedas donde se colocó un elevador-montacargas.

Los trabajos de adecuación arquitectónica

Comprendieron un área de 7 mil 615 m² distribuidos en la planta baja y tres niveles superiores, donde se retiraron elementos agregados que no formaban parte del edificio colonial.

Se eliminaron humedades en muros y losas, se restauró y consolidó la cantera del siglo XVIII del patio interior.

Se restituyeron aplanados de cal y arena, también se restauró parte de los pisos de madera y la herrería de balcones, y se impermeabilizaron los techos.

Instalaciones obsoletas que se actualizaron:

Telefonía que databa de los años 70 y sólo contaba con cinco líneas, ahora es de última generación con un sistema de voz y datos, e Internet
Sistemas de captación, conducción y desalojo de aguas pluviales, así como drenajes.

Se dotó de nuevos sistemas hidrosanitarios, eléctrico, de iluminación y seguridad.

Se acondicionó la bodega para el resguardo de colecciones, equipado con dispositivos de control de temperatura y humedad.

Con información de la Agencia Cultural N22

lunes, 6 de septiembre de 2010

Acta de Independencia se halla en buen estado: INAH

CIUDAD DE MÉXICO / lunes, 06 de septiembre de 2010
N22/ Distrital-Revista

El Acta de Independencia del Imperio Mexicano guarda un buen estado de conservación pese al paso del tiempo, como lo muestra una serie de estudios especializados, informó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

El documento sobre el cual se fundó esta nación, suscrito el 28 de septiembre de 1821, ha convocado a un equipo multidisciplinario de expertos para formular una propuesta que asegure su preservación, añadió.

La restauradora Mariana Grediaga Huerta, egresada de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (Encrym), quien desde 2008 encabeza el análisis exhaustivo del documento histórico, informó que los diversos estudios aplicados tienen como fin validar una nueva propuesta para el resguardo de este valioso corpus.

Los estudios aplicados desde hace un par de años al documento histórico -que mide 52.9 por 71.8 cm-, son resultado de un trabajo interdisciplinario en el que han participado físicos, biólogos, conservadores, historiadores y fotógrafos, entre otros especialistas, adscritos a diversas instancias del INAH) y de la Universidad Nacional Autónoma de México, por mencionar algunas de las instituciones.

Esta Acta de Independencia del Imperio Mexicano contiene 36 rúbricas, entre ellas las de Agustín de Iturbide y Juan José Espinosa de los Monteros, este último firmó dos veces, como secretario y miembro de la Junta Gubernativa. Las demás firmas corresponden a militares, eclesiásticos, comerciantes, nobles criollos y un hacendado.

Además tiene una anotación al calce con el nombre del virrey Juan O? Donojú, quien no pudo firmar porque estaba enfermo.

Con información de Agencias N22

martes, 24 de agosto de 2010

Imágenes del Códice Florentino, una clave para la comprensión de la Conquista

CIUDAD DE MÉXICO / martes, 24 de agosto de 2010
Distrital-Revista

Cultura

El Libro 12 del Códice Florentino es el único relato histórico indígena que narra de manera completa la historia de la Conquista de México, a través de la crónica e imágenes elaboradas en 1577, por ello constituye la fuente primaria más fidedigna para el estudio de este suceso histórico.

Lo anterior fue señalado por Diana Magaloni, directora del Museo Nacional de Antropología, al encabezar la primera de tres conferencias organizadas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), para rememorar la Caída de Tenochtitlan, sucedida el 13 de agosto de 1521.

La especialista en pintura prehispánica explicó que este documento pictográfico contiene, en el Libro 12, un recuento de los hechos sucedidos antes y durante de la Conquista.

Se integra de 41 capítulos, cuyas páginas además del texto escrito en dos columnas (en español y náhuatl), tienen 161 imágenes plasmadas por escribanos que pertenecían a la segunda y tercera generación de pintores considerados sabios y guardianes de la tradición indígena, quienes conocían con precisión la cosmovisión mexica.

Durante la ponencia "La historia pintada de la Conquista de México del Códice Florentino", Magaloni recordó que en 1959, Miguel León Portilla dio el primer paso para traducir los textos del manuscrito, sin embargo faltaba analizar las imágenes, trabajo inédito que ella misma realizó y a partir del cual se ha podido profundizar en el conocimiento de dicho acontecimiento histórico.

"El Libro 12 es el único del códice que presenta en su título una imagen de gran tamaño -de 15 centímetros por lado-, es decir un frontispicio, que es una página anterior a la portada, que suele contener el título y algún grabado o viñeta.

"Pero esa imagen no sólo decora el frontispicio, guarda muchos secretos", destacó la restauradora, al referir que "todos los frontispicios en los documentos prehispánicos anunciaban presagios; y en el caso del Códice Florentino se hizo una recapitulación de los hechos acontecidos antes y durante la Caída de Tenochtitlan".

De esta manera, detalló, los escribanos lograron plasmar una narrativa visual de esa historia, y representaron la llegada de los navíos españoles, se ve que izan las velas, que descargan cosas desconocidas traídas al Nuevo Mundo.

"Cofres donde guardaban los secretos de la guerra: pólvora, mosquetes; obviamente los caballos y están también La Malinche que traduce para Hernán Cortés y un escribano", expresó.

"La escena está enmarcada por un arco iris, y además hay un árbol sobre una plataforma circular y una montaña al estilo de los altepetl, atrás de La Malinche. Todos estos elementos son claves en la historia que cuenta el frontispicio", comentó.

Explicó que de distintas maneras estos signos visuales se repiten en otras historias de la Conquista, a través de varios documentos elaborados durante el siglo XVI, es decir son iconos en la historia de la Conquista de México, representados con el "árbol cósmico" o la "montaña del origen", y que hablan de ese presente indígena, el del siglo XVI, cuando se elaboraron estos documentos, a partir del evento catastrófico del 13 de agosto de 1521.

La especialista del INAH abundó que la imagen que se forma en el frontispicio del Libro 12 del Códice Florentino recapitula además los mitos de creación indígenas, al tiempo que muestra el retrato de Hernán Cortés y su ejército, tal como lo describió el soldado-cronista español Bernal Díaz del Castillo.

"Esto nos dice cómo los mesoamericanos están tratando de asumir los nuevos conocimientos dentro de una historia cíclica; una historia cósmica de mitos ligada a las verdades históricas".

Con la llegada de los españoles se dio también el comienzo de una nueva Era en Mesoamérica, que para los nahuas del centro de México representó un nuevo tiempo mítico, "entonces pintaron la unión de los dos mundos, lo que vemos en el Códice Florentino y en otros del siglo XVI, es que los indígenas volvieron a pintar el mundo", dijo.

Magaloni concluyó que esta "visión de los vencidos" -como llamó Miguel León-Portilla a la historia de la conquista escrita por los indígenas que la sufrieron-, corresponde a una actitud objetiva, estoica e inteligente que tuvieron los mexicas para colocarse en el nuevo tiempo cósmico; una visión muy objetiva no centrada en el individuo, sino en las razones del cosmos.

El ciclo "Tiempo de sol. Voces indígenas de la Conquista" continuará el próximo 27 de agosto, con la ponencia del arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma, titulada "La Piedra del Sol", a las 12:00 horas, en el Museo Nacional de Antropología.


Con información de la Agencia Cultural N22 y Notimex

martes, 10 de agosto de 2010

INAH compra terrenos cerca de la zona arqueológica de Chiapa de Corzo


CIUDAD DE MÉXICO / martes, 10 de agosto de 2010
N22/ Distrital-Revista

Para seguir con la investigación científica sobre lo que podría ser la tumba de élite más antigua de Mesoamérica, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) compró cerca de siete mil 200 metros de la zona arqueológica de Chiapa de Corzo, en Chiapas.

En dicha área se ubican los montículos 11 y 12 del sitio de filiación zoque; en el interior del primero se localizó un entierro múltiple de dos mil 700 años de antigüedad, hace algunos meses, que podría ser la tumba de élite más antigua de Mesoamérica.

Esta adquisición de terrenos se suma a la hectárea y media que conforma el espacio abierto al público del sitio, ubicado en Chiapa de Corzo y con ello, explicó el director del INAH-Chiapas, Emiliano Gallaga Murrieta, para quien con la medida se podrá dar continuidad a la exploración, excavación y restauración de esas estructuras, dentro del proyecto arqueológico de aquella entidad.

El arqueólogo destacó que la compraventa del área se hizo de conformidad con los lineamientos del Instituto de Administración y Avalúos de Bienes Nacionales, con lo que el INAH refrenda su política de gestión, a fin de transparentar la tenencia de la tierra en estos lugares que poseen un valor inestimable en términos de riqueza del patrimonio cultural.

De acuerdo con el arqueólogo, en los casi siete mil 200 metros cuadrados recientemente comprados, se distribuyen los montículos 11 y 12, ambos forman uno de los conjuntos arquitectónicos más tempranos de lo que fue esta antigua ciudad de filiación mixe-zoqueana ocupado en los periodos Preclásico Medio (700-400 a.C.) y Preclásico Tardío (400 a.C.- 100 d.C.).

Gallaga hizo hincapié en que la adquisición de esta área dará continuidad al Proyecto Arqueológico Chiapa de Corzo, en el cual convergen los esfuerzos del INAH; de la Universidad Brigham Young, Utah, Estados Unidos; y del Centro de Estudios Mayas del Instituto de Investigaciones Filológicas, de la Universidad Nacional Autónoma de México.

El titular del Centro INAH Chiapas explicó que el Montículo 12 es alargado y se enlaza con el Montículo 11 mediante una plaza; al parecer, en este complejo arquitectónico se efectuaban observaciones astronómicas, pues sobre la plataforma debieron existir marcadores que durante los solsticios señalaban el paso del Sol por el cenit, un conocimiento clave dentro del ciclo agrícola.

"Este conjunto, también llamado Complejo E, representa la parte antigua del sitio, con influencia del área nuclear olmeca, durante los periodos Preclásico Medio y Preclásico Tardío. Ya en el Clásico Temprano, hacia 250-550 d.C., se cambió la plaza hacia lo que actualmente es la parte de la zona arqueológica abierta al público, donde se encuentran los montículos 1, 5 y 7.


Con información de la Agencia Cultural N22 y NTMX