jueves, 2 de septiembre de 2010

Analizan papel de la mujer en la Independencia de México

CIUDAD DE MÉXICO / Jueves, 02 de septiembre de 2010
N22/ Distrital-Revista

•La investigadora Lucía Chen vincula la imagen de la virgen de Guadalupe con la participación femenina en esta revolución

Durante la víspera de la Guerra de Independencia, el guadalupanismo se convirtió en más que una expresión religiosa, porque representó la incursión decidida de la mujer en la vida política.

Lo anterior fue señalado por la historiadora Lucía Chen, directora del Instituto de las Américas de la Universidad de Tamkang, Taiwán, quien comentó que durante el proceso de la Independencia de México los valores femeninos y la consolación de la Virgen de Guadalupe se entrelazaron y forjaron una base más sólida para la nación que surgió de esa lucha libertaria.

Al participar en el Seminario Internacional sobre Asia Oriental y América Latina, que se realiza en el Museo del Templo Mayor del primero al 3 de septiembre, en el que especialistas reflexionan en torno a este hecho histórico, la historiadora asiática expuso una nueva lectura sobre las figuras femeninas de la época, en particular, los significados del guadalupanismo a través de los estudios del simbolismo, y a las acciones de Josefa Ortiz de Domínguez (1768-1829) y Leona Vicario Fernández (1789-1842).

"El guadalupanismo se convirtió en una nueva creencia que alcanzó el apogeo en la víspera de la Guerra de Independencia y más que la expresión de una religión, representó una ideología nacional y el apoyo espiritual que los criollos buscaban para la lucha".

De ahí que Miguel Hidalgo la tomara como estandarte y fuera mención del Grito de Dolores: "Viva la religión, viva Nuestra Madre Santísima de Guadalupe, viva Fernando VII, viva la América y muera el mal gobierno".

En este foro académico organizado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), la UNAM y la Universidad Autónoma del Estado de México, conjuntamente con instancias académicas asiáticas, entre las que destaca la Universidad de Tamkang, Lucía Chen comentó que si bien la historia de la Virgen de Guadalupe reforzó la reunión entre la figura femenina y la religión, y entre la figura femenina y la política; hubo muchas mujeres anónimas que lucharon a lado de los héroes, consideradas durante la Colonia seres inferiores que tuvieron menos oportunidades de educarse.

Entre ellas citó a Ana María García, quien pudo salvar a su esposo de la pena de muerte y ayudarlo a escapar de la cárcel dos veces; María Josefa Martínez formó un comando de doce hombres después de la muerte de su marido; Cecilia Bustamente reclutó a las hijas y otras mujeres para tomar el cuartel militar de Miahuatlán, incluso hicieron huir a los soldados. Hay otros nombres como Mariana Rodríguez del Toro de Lazarín, María Soto la Marina, Serrana de Dolores y María del Rosario Díaz.

"Miguel Hidalgo encendió la antorcha y batió el tambor de guerra para comenzar el movimiento libertario, sin embargo, fue Josefa Ortiz quien estimuló las ideas de emancipación que se expandieron por todas las colonias españolas y, a la vez, hubo numerosas mujeres que participaron activamente en la Guerra de Independencia".

De ese período la historiadora asiática recordó que Josefa Ortiz de Domínguez, "fue una mujer capaz de cuidar sus 14 hijos, planear una rebelión, romper con los encierros que la acosaban: el de su infortunio infantil ?ya que quedó huérfana a los tres años?, el de la injusticia social y el del encarcelamiento durante cuatro años".

Otra insurgente que mencionó Lucía Chen fue Leona Vicario, cuyo nombre completo era María de la Soledad Leona Camila Vicario Fernández de San Salvador. "Si bien los criollos constituían la clase pensante y educada de la Nueva España y se dedicaron al estudio de la historia, geografía y naturaleza, esto no era tan común para las criollas que estaban destinadas para los quehaceres domésticos".

Entre las aristócratas, dijo, Vicario mostró un atributo solar con personalidad vital, fuerte y guerrera, que le permitió desarrollar los estudios que le propiciaron encontrar el valor de su propia identidad.

Chen la comparó con la Beatriz de Dante Alighieri, que en la Divina Comedia posee el poder de hacer volver hacia la santidad a un alma solitaria. "Leona Vicario fue esposa y a la vez, madre pero su imagen es más bien una guerrera con la antorcha en la mano dedicada a iluminar el camino hacia el porvenir".

Finalmente la investigadora comentó que el siglo XIX fue el momento "más romántico para Hispanoamérica", tanto en el sector intelectual como el popular. Antes y en la época de Sor Juana Inés de la Cruz, las mujeres debieron luchar por el derecho a la educación, en la víspera de la Independencia las mujeres de las clases altas no sólo sabían coser, guisar, rezar y cantar, también tenían la posibilidad de aprender a leer y a escribir aunque con menor importancia.

El Seminario Internacional sobre Asia Oriental y América Latina fue inaugurado por el director del Museo Nacional de las Culturas, Leonel Durán; Bruce Ho, consejero de la Oficina Económica y Cultural de Taipei en México; Adalberto Santana, director del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe, de la UNAM; y Juvenal Vargas, director de la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma del Estado de México; se desarrolla del 1 al 3 de septiembre en el Museo del Templo Mayor con la participación de 35 expertos de México y Asia.

Paralelamente se presenta una exhibición de una decena de títeres de mano, tradicionales de Taiwán, elaborados hace 200 años.

Con información de la Agencia Cultural N22

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