Ciudad de México / viernes, 31 de diciembre 2010
Distrital Revista
El uso de agujas y estimulación eléctrica en puntos estratégicos del cuerpo humano, como alternativa para controlar el nivel de glucosa en pacientes diabéticos. Esta electroacupentura la aplican especialistas investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN).
Se retomó una línea de investigación de un proyecto sobre tratamiento de diabetes con acupuntura, según Martha Mendoza Faustinos, especialista en acupuntura por la Escuela Nacional de Medicina y Homeopatía del IPN.
Anteriormente sólo utilizaba un examen que detecta glucosa en sabgre, que es imprecisó, ya que los pacientes cuidan mucho su alimentación al ser citados para análisis, por lo que los resultados salen normales. Por tal motivo, se utilizó el examen denominado HbA1c, conocido como Hemoglobina Glicosilada que mide la glucemia (cantidad de glucosa en sangre) con un parámetro de tres meses anteriores. Este se considera un "stand de oro" para saber sí el tratamiento funciona adecuadamente.
Al inicio de la investigación se formaron tres grupos: uno experimental y dos de control que darían la pauta del éxito del tratamiento. El primer grupo fue sometido a una sesión de electroacupuntura a la semana, durante tres meses.
La especialista detalló que a los integrantes de estos grupos control se les pusieron agujas el mismo tiempo y con la misma frecuencia, pero en lugares donde no hay puntos de estimulación como tales. Explicó que al grupo experimental se le aplicó electroacupuntura a nivel de abdomen y rodilla, siguiendo las teorías, técnicas, fórmulas y puntos de la acupuntura tradicional, con la ventaja de utilizar un electroestimulador digital.
El electroestimulador digital proporciona una punción estandarizada y con el que es posible aplicar de dos a 14 Hertz constantemente, Refirió que con cronómetro en mano, realizó una sesión semanal de 15 minutos aplicando dos Hertz, después otros 15 minutos con 14 hertz y una tercera fase de 15 minutos a dos Hertz.
"No se les cambió la dieta ni el medicamento a los pacientes, aunque se les recomendó que siguieran las indicaciones del médico. Al cabo de tres meses, los resultados fueron muy satisfactorios", concluye.
Con información de Agencias
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viernes, 31 de diciembre de 2010
martes, 30 de noviembre de 2010
Aparato mexicano de electroacupuntura cumple 25 años de su primer vuelo orbital
Ciudad de México / martes, 30 de noviembre 2010
N22/ Distrital Revista
Diseñado para reducir tensiones y náuseas, así como restablecer el sentido del equilibrio en los viajeros espaciales, el aparato de electroacupuntura creado por expertos mexicanos cumple 25 años de su primer vuelo orbital.
Después de 10 mil años del ejercicio de la acupuntura en el lejano Oriente y de tres cuartos de siglo en Europa, correspondió a científicos del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), del IPN, poner en práctica por primera vez este equipo.
Desarrollo tecnológico que emplea como variante aplicar impulsos eléctricos que no requiere perforar la piel de las personas.
Esta tecnología llegó al espacio a bordo del transbordador Atlantis, como parte de la Misión STS 61-B, que también puso en órbita al satélite "Morelos", con lo cual la NASA dio la oportunidad a México de participar en esta investigación.
La sección de Bioelectrónica de Cinvestav se encargó de modificar y reducir el equipo usado en el experimento de electrocupuntura para soportar las vibraciones y fuerzas generadas durante el despegue, así como garantizar un funcionamiento seguro en condiciones de ingravidez, en la misión que permaneció en el espacio del 26 de noviembre al 3 de diciembre de 1985.
Con el sistema se realizaron mediciones en 40 puntos centrales de los meridianos y vasos definidos por la electrocupuntura, los cuales son representativos de las condiciones particulares del organismo.
El propósito era precisar un diagnóstico en 21 puntos específicos (sistema endócrino, proceso vascular, sistema nervioso, colon, riñón y estómago, entre otros) que generalmente se alteran cuando existen condiciones diferentes a las encontradas en el hábitat normal de todo ser humano.
Los científicos plantearon la hipótesis de que una de las causas por las que los tripulantes tienen dificultad para caminar es la alteración del equilibrio corporal, por lo que se buscó corregir este tipo de trastornos con el sistema creado por el Cinvestav.
A partir del equipo rediseñado por científicos y estudiantes del Cinvestav, se confirmó que es más evidente la capacidad de restablecimiento del equilibrio en el lado derecho del cuerpo.
Entre los investigadores del Cinvestav que participaron estuvieron: Joaquín Remolina López, Vicente Galeana Castro, Joaquín González Silis, Jorge Gutiérrez Díaz, Tomás Murguía Nuno, Pablo Rogelio Hernández y Javier Contreras Sandoval.
Además de la investigadora Cecilia Montañez, del Departamento de Biología Molecular y Genética, quien proporcionó los virus y bacterias usados en otro de los experimentos, el de bacteriófagos.
Con información de la Agencia Cultural N22 y Notimex
N22/ Distrital Revista
Diseñado para reducir tensiones y náuseas, así como restablecer el sentido del equilibrio en los viajeros espaciales, el aparato de electroacupuntura creado por expertos mexicanos cumple 25 años de su primer vuelo orbital.
Después de 10 mil años del ejercicio de la acupuntura en el lejano Oriente y de tres cuartos de siglo en Europa, correspondió a científicos del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), del IPN, poner en práctica por primera vez este equipo.
Desarrollo tecnológico que emplea como variante aplicar impulsos eléctricos que no requiere perforar la piel de las personas.
Esta tecnología llegó al espacio a bordo del transbordador Atlantis, como parte de la Misión STS 61-B, que también puso en órbita al satélite "Morelos", con lo cual la NASA dio la oportunidad a México de participar en esta investigación.
La sección de Bioelectrónica de Cinvestav se encargó de modificar y reducir el equipo usado en el experimento de electrocupuntura para soportar las vibraciones y fuerzas generadas durante el despegue, así como garantizar un funcionamiento seguro en condiciones de ingravidez, en la misión que permaneció en el espacio del 26 de noviembre al 3 de diciembre de 1985.
Con el sistema se realizaron mediciones en 40 puntos centrales de los meridianos y vasos definidos por la electrocupuntura, los cuales son representativos de las condiciones particulares del organismo.
El propósito era precisar un diagnóstico en 21 puntos específicos (sistema endócrino, proceso vascular, sistema nervioso, colon, riñón y estómago, entre otros) que generalmente se alteran cuando existen condiciones diferentes a las encontradas en el hábitat normal de todo ser humano.
Los científicos plantearon la hipótesis de que una de las causas por las que los tripulantes tienen dificultad para caminar es la alteración del equilibrio corporal, por lo que se buscó corregir este tipo de trastornos con el sistema creado por el Cinvestav.
A partir del equipo rediseñado por científicos y estudiantes del Cinvestav, se confirmó que es más evidente la capacidad de restablecimiento del equilibrio en el lado derecho del cuerpo.
Entre los investigadores del Cinvestav que participaron estuvieron: Joaquín Remolina López, Vicente Galeana Castro, Joaquín González Silis, Jorge Gutiérrez Díaz, Tomás Murguía Nuno, Pablo Rogelio Hernández y Javier Contreras Sandoval.
Además de la investigadora Cecilia Montañez, del Departamento de Biología Molecular y Genética, quien proporcionó los virus y bacterias usados en otro de los experimentos, el de bacteriófagos.
Con información de la Agencia Cultural N22 y Notimex
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