Huixquilucan, Edomex/ sábado, 09 Julio de 2011
Revista Distrital
Una fuerte lluvia que se registró en la zona de Interlomas, en este municipio, causó inundaciones de hasta 60 centímetros de altura en algunas vialidades, informaron autoridades locales.
Señalaron que la avenida más afectada es la Magnocentro y los pasos a desnivel que se encuentran en la misma, donde varios vehículos se quedaron varados, sin embargo, hasta el momento no hay reportes de afectaciones en casas.
En esta parte de Huixquilucan se registran problemas viales, no sólo por las inundaciones, sino también porque en varios puntos ocurrieron deslaves, sin causar mayores daños.
Personal de Protección Civil y Bomberos trabajan en la zona afectada para desalojar el agua en vialidades y levantar el lodo que está sobre la cinta asfáltica.(Con información de Notimex)
Cine, tecnología, ciencia, cultura, medio ambiente, sexualidad, salud y más. Todo ello lo encontrarás en Revista Distrital. También, puedes seguirnos en Twitter: @Distrital_rev Visítanos en www.revistadistrital.com.mx
Mostrando las entradas con la etiqueta inundaciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta inundaciones. Mostrar todas las entradas
sábado, 9 de julio de 2011
sábado, 2 de octubre de 2010
Maratón Mirando al Mar en ayuda a los estados afectados por las inundaciones causadas por el huracán Karl
Ciudad de México / sábado, 02 de octubre 2010
N22/ Distrital Revista
Mirando al Mar
• * Música, literatura y ciencias en apoyo a los damnificados en Veracruz, Tabasco, Chiapas y Oaxaca.
Canal 22 del Conaculta, con el apoyo del Auditorio Nacional, realiza este sábado 2 de octubre un maratón de nueve horas en apoyo a la población afectada por las inundaciones causadas por el huracán Karl en los estados de Veracruz, Tabasco, Chiapas y Oaxaca. La emisora Radio Educación de SEP-Conaculta se suma con una transmisión de 18 horas este mismo día.
El programa tendrá conciertos, números musicales y entrevistas, así como enlaces con las televisoras estatales y la Red de Radiodifusoras y Televisoras Culturales y Educativas, que darán a conocer reportes sobre la situación en las zonas afectadas.
Mirando al Mar buscará sensibilizar y crear conciencia entre la ciudadanía de la difícil situación que enfrenta la población afectada, a fin de que colabore mediante donaciones en especie y en las cuentas bancarias de la Cruz Roja.
Se presentarán actividades especiales como el concierto de la Orquesta Sinfónica Juvenil Carlos Chávez, con la dirección del maestro Horacio Franco, desde la Sala Blas Galindo del Centro Nacional de las Artes de Conaculta, y la actuación de grupos como Pregoneros del Recuerdo, el Grupo Estanzuela, Caña Brava y Elizabeth Meza, entre otros, desde el Lunario del Auditorio Nacional.
Conaculta Niños se suma en apoyo a la niñez de las regiones afectadas con una serie de actividades que promueven la convivencia, los valores y la creatividad.
Dentro de la programación de Mirando al Mar, Pepe Gordon y Javier Cruz conducirán un espacio dedicado a la ciencia. Los cantantes finalistas que participaron en el reality show Ópera Prima. Las Voces del Bicentenario también estarán en la emisión.
Por su parte, Radio Educación difunde, de las 6:00 a las 24:00 horas de este día, una propuesta musical de Anabella Solano, con música de los estados afectados por el huracán Karl: Veracruz, Oaxaca y Tabasco, a través del 1060 de Amplitud Modulada; la señal de onda corta, XEPPM, 5185 Khz. en la banda internacional de los 49 metros, y por Internet www.radioeducacion.edu.mx.
Asimismo, en vivo, desde el estacionamiento y los jardines de Radio Educación, se contará con la participación de invitados especiales y grupos musicales, entre los que destacan La Zafra; Caña Dulce, Caña Brava; el Trío Aguacero, y Armando Chacha, de 13:05 a 17:00 horas. El público podrá asistir a estas actividades artísticas en la calle Ángel Urraza 622, colonia Del Valle, con entrada libre.
De 20:00 a 20:30 horas se transmitirá el programa Un paseo por Veracruz de la serie radiofónica México de mis andanzas, producida por Enrique Rivas Paniagua, y Lindo Veracruz que forma parte de la serie 78 recuerdos por minuto, producción de Cruz Mejía, de 21:00 a 21:10 horas.
Canal 22 cerrará el maratón con la transmisión en vivo de La Dichosa Palabra, cuya sede será la Alianza Francesa de Polanco. Esto, a partir de las 21:00 horas.
Con información de la Agencia Cultural N22
N22/ Distrital Revista
Mirando al Mar
• * Música, literatura y ciencias en apoyo a los damnificados en Veracruz, Tabasco, Chiapas y Oaxaca.
Canal 22 del Conaculta, con el apoyo del Auditorio Nacional, realiza este sábado 2 de octubre un maratón de nueve horas en apoyo a la población afectada por las inundaciones causadas por el huracán Karl en los estados de Veracruz, Tabasco, Chiapas y Oaxaca. La emisora Radio Educación de SEP-Conaculta se suma con una transmisión de 18 horas este mismo día.
El programa tendrá conciertos, números musicales y entrevistas, así como enlaces con las televisoras estatales y la Red de Radiodifusoras y Televisoras Culturales y Educativas, que darán a conocer reportes sobre la situación en las zonas afectadas.
Mirando al Mar buscará sensibilizar y crear conciencia entre la ciudadanía de la difícil situación que enfrenta la población afectada, a fin de que colabore mediante donaciones en especie y en las cuentas bancarias de la Cruz Roja.
Se presentarán actividades especiales como el concierto de la Orquesta Sinfónica Juvenil Carlos Chávez, con la dirección del maestro Horacio Franco, desde la Sala Blas Galindo del Centro Nacional de las Artes de Conaculta, y la actuación de grupos como Pregoneros del Recuerdo, el Grupo Estanzuela, Caña Brava y Elizabeth Meza, entre otros, desde el Lunario del Auditorio Nacional.
Conaculta Niños se suma en apoyo a la niñez de las regiones afectadas con una serie de actividades que promueven la convivencia, los valores y la creatividad.
Dentro de la programación de Mirando al Mar, Pepe Gordon y Javier Cruz conducirán un espacio dedicado a la ciencia. Los cantantes finalistas que participaron en el reality show Ópera Prima. Las Voces del Bicentenario también estarán en la emisión.
Por su parte, Radio Educación difunde, de las 6:00 a las 24:00 horas de este día, una propuesta musical de Anabella Solano, con música de los estados afectados por el huracán Karl: Veracruz, Oaxaca y Tabasco, a través del 1060 de Amplitud Modulada; la señal de onda corta, XEPPM, 5185 Khz. en la banda internacional de los 49 metros, y por Internet www.radioeducacion.edu.mx.
Asimismo, en vivo, desde el estacionamiento y los jardines de Radio Educación, se contará con la participación de invitados especiales y grupos musicales, entre los que destacan La Zafra; Caña Dulce, Caña Brava; el Trío Aguacero, y Armando Chacha, de 13:05 a 17:00 horas. El público podrá asistir a estas actividades artísticas en la calle Ángel Urraza 622, colonia Del Valle, con entrada libre.
De 20:00 a 20:30 horas se transmitirá el programa Un paseo por Veracruz de la serie radiofónica México de mis andanzas, producida por Enrique Rivas Paniagua, y Lindo Veracruz que forma parte de la serie 78 recuerdos por minuto, producción de Cruz Mejía, de 21:00 a 21:10 horas.
Canal 22 cerrará el maratón con la transmisión en vivo de La Dichosa Palabra, cuya sede será la Alianza Francesa de Polanco. Esto, a partir de las 21:00 horas.
Con información de la Agencia Cultural N22
jueves, 23 de septiembre de 2010
Indígenas de Oxiacaque, Tabasco, desesperados entre el agua
CIUDAD DE MÉXICO / jueves, 23 de septiembre de 2010
Distrital-Revista
Por Liliana Juárez. Enviada
Estados
NACAJUCA, México.- Entre el cielo y el agua sólo hay un paso: Oxiacaque, poblado ubicado en una de las zonas más ricas de pozos petroleros de Nacajuca, Tabasco, con población mayoritariamente indígenas y que lleva tres semanas olvidado en el agua, envuelto en uno de los brazos que tiene hoy el río Samaria.
"Dicen que somos ricos", expresa enojada Glenda Nuris May. La señora, exaltada refleja su frustración por llevar casi un mes viviendo entre agua y habitar un albergue improvisado con hules y palos en la azotea de su casa.
Nos ven como el pueblo rico por la cantidad de petróleo que tenemos alrededor, completa su hermano Gerbado May. "Todos vienen a saquear la zona, empresarios, consorcios, pero hoy, nadie se acuerda de nosotros."
El paisaje de Oxiacaque pasó de campos de maíz, que en su interior albergan los grandes pozos petroleros, a lagunas inmensas de donde emerge una fila de improvisados albergues elaborados con hules negros o palos, donde habitan familias de hasta ocho integrantes comiendo, durmiendo, cocinando o habitando entre el agua.
Ante ello, después de tres semanas de estar así, sus habitantes, molestos miran e increpan con desconfianza a los visitantes. "Es que vienen y vienen personas pero nadie que nos ayude", exclaman.
La población la integran poco más de dos mil habitantes, en su mayoría indígenas chontales, quienes desde principios de septiembre no han hecho nada más que permanecer entre el agua, cuyo nivel hoy supera el medio metro de altura.
"No es justo que año con año tengamos que padecer lo mismo", se queja Natividad Rodríguez, mientras —en medio de lo que ahora es el nuevo causal del río— acude a una casa donde hubo una tienda.
A ella se suman las familias que de menores recursos y hablando su lengua indígena lamentan ver sus campos y siembras perdidas, el fallecimiento de un familiar o la enfermedad de sus hijos, hermanos o padres.
A ellos, la falta de una casa de concreto y de azotea los lleva a habitar en el hacinamiento de albergues improvisados en el camino y a orillas del caudal del río.
La falta de agua potable, alimentos, camas donde dormir, espacios donde cocinar y acudir al baño, los hace convivir entre lodo, moscos, agua sucia, desperdicios y aprender a habitar de esa forma los siguientes meses que restan de lluvia.
María Hernández y su familia es una de ellas. La inundación les cobró la primera víctima, su cuñado, quien la semana pasada falleció ante la falta de atención médica de una enfermedad crónica, que con las medidas insalubres en que viven se complicó.
"¿De dónde tomamos agua potable? No tenemos y la más cercana está a 200 kilómetros", se queja María. Ella lleva cuatro semanas habitando con los ocho integrantes de su familia un espacio de escasos tres metros por dos de ancho, que con hules conformaron como un cuarto.
"Qué le vamos a hacer", dice resignado Pedro Rodríguez, quien perdió toda la inversión de su tienda y que de forma improvisada, entre una choza de hules y mesas de madera vende lo poco que le quedó.
"Sólo hay que pensar quién me va a comprar. Nadie tiene dinero. He fiado más de lo que he vendido porque todos tienen hambre", comenta. Y, es que con su esposa, el negocio no hace más que vender sopas de pasta que la gente compra ante la falta de despensas.
En Oxiacaque la gente comienza a desesperarse y acusan falta de apoyo, alimento e interés de las autoridades.
Con información de la Agencia Cultural N22
Distrital-Revista
Por Liliana Juárez. Enviada
Estados
NACAJUCA, México.- Entre el cielo y el agua sólo hay un paso: Oxiacaque, poblado ubicado en una de las zonas más ricas de pozos petroleros de Nacajuca, Tabasco, con población mayoritariamente indígenas y que lleva tres semanas olvidado en el agua, envuelto en uno de los brazos que tiene hoy el río Samaria.
"Dicen que somos ricos", expresa enojada Glenda Nuris May. La señora, exaltada refleja su frustración por llevar casi un mes viviendo entre agua y habitar un albergue improvisado con hules y palos en la azotea de su casa.
Nos ven como el pueblo rico por la cantidad de petróleo que tenemos alrededor, completa su hermano Gerbado May. "Todos vienen a saquear la zona, empresarios, consorcios, pero hoy, nadie se acuerda de nosotros."
El paisaje de Oxiacaque pasó de campos de maíz, que en su interior albergan los grandes pozos petroleros, a lagunas inmensas de donde emerge una fila de improvisados albergues elaborados con hules negros o palos, donde habitan familias de hasta ocho integrantes comiendo, durmiendo, cocinando o habitando entre el agua.
Ante ello, después de tres semanas de estar así, sus habitantes, molestos miran e increpan con desconfianza a los visitantes. "Es que vienen y vienen personas pero nadie que nos ayude", exclaman.
La población la integran poco más de dos mil habitantes, en su mayoría indígenas chontales, quienes desde principios de septiembre no han hecho nada más que permanecer entre el agua, cuyo nivel hoy supera el medio metro de altura.
"No es justo que año con año tengamos que padecer lo mismo", se queja Natividad Rodríguez, mientras —en medio de lo que ahora es el nuevo causal del río— acude a una casa donde hubo una tienda.
A ella se suman las familias que de menores recursos y hablando su lengua indígena lamentan ver sus campos y siembras perdidas, el fallecimiento de un familiar o la enfermedad de sus hijos, hermanos o padres.
A ellos, la falta de una casa de concreto y de azotea los lleva a habitar en el hacinamiento de albergues improvisados en el camino y a orillas del caudal del río.
La falta de agua potable, alimentos, camas donde dormir, espacios donde cocinar y acudir al baño, los hace convivir entre lodo, moscos, agua sucia, desperdicios y aprender a habitar de esa forma los siguientes meses que restan de lluvia.
María Hernández y su familia es una de ellas. La inundación les cobró la primera víctima, su cuñado, quien la semana pasada falleció ante la falta de atención médica de una enfermedad crónica, que con las medidas insalubres en que viven se complicó.
"¿De dónde tomamos agua potable? No tenemos y la más cercana está a 200 kilómetros", se queja María. Ella lleva cuatro semanas habitando con los ocho integrantes de su familia un espacio de escasos tres metros por dos de ancho, que con hules conformaron como un cuarto.
"Qué le vamos a hacer", dice resignado Pedro Rodríguez, quien perdió toda la inversión de su tienda y que de forma improvisada, entre una choza de hules y mesas de madera vende lo poco que le quedó.
"Sólo hay que pensar quién me va a comprar. Nadie tiene dinero. He fiado más de lo que he vendido porque todos tienen hambre", comenta. Y, es que con su esposa, el negocio no hace más que vender sopas de pasta que la gente compra ante la falta de despensas.
En Oxiacaque la gente comienza a desesperarse y acusan falta de apoyo, alimento e interés de las autoridades.
Con información de la Agencia Cultural N22
Suscribirse a:
Entradas (Atom)